Ficción histórica
Carlos Tundidor narra en una ambiciosa novela histórica la conquista romana de la isla de Menorca
Meloussa. Imperium. Madrid, 2021. 372 páginas.
Meloussa, el ocaso de un sueño (Imperium, 2021) es una novela de corte histórico. No me atrevo a ponerla al mismo nivel que las novelas históricas de los enormes Santiago Posteguillo, José Luis Corral o Magdalena Lasala… Pienso que soy una aprendiz al lado de ellos en este género. He intentado, eso sí, situarla con la más exacta trasposición histórica que he podido, explica Carlos Tundidor.
‘He querido dotarla de alma. Cuatro o cinco estancias largs en la isla de Menorca, pateándola de arriba abajo me ha ayudado a ello. Sus protagonistas, Quinto Cecilio padre, el Baeáricus, su hijo Quinto, uno de los jefes de la insurección isleña, Tarbanto y sobre todo, Aunia, la muchacha a la que los tres, de una u otra manera, reverencian y aman, ayudan para dotarla de esa pasión convirtiendo a la isla en otro protagonista’, dice el autor y se explaya un poco más en detalles que hablan casi de obsesión o de un relato que parecía estar esperándolo. ‘Hace 15 años me sumergí en Menorca. Había acabado una etapa de mi vida, una separación amistosa, y me fui en mochila y tienda de campaña, solo, a una isla que me atraía y que no conocía. La contemplación de tantos poblados talayónicos me subyugó. Quizá fue suficiente como para comenzar a investigar, luego en casa, acerca de esa cultura’.
El argumento gira en torno a lo siguiente: ‘En el 123 antes de Cristo, sobre todo Quinto Cecilio Metelo, necesitado de un triunfo que ayude a su familia en las profundas luchas de poder político con los Gracos, la otra familia romana prominente, pone los ojos en las Gymnesias. Las islas son necesarias para que el mar Mediterráneo se convierta en un lago romano. Cinco mil kilómetros cuadrados a añadir para los límites de Roma que le valdría a Quinto Cecilio Metelo ese ansiado triunfo. El apoyo de los honderos a Hannibal y los pequeños problemas del comercio romano ponen la escusa política al acto de conquista. Primero Mallorca, después la Minórica romana o la Nura fenicia o la Meloussa talayónica aguarda su turno. La conquista de esta pequeña isla le cuesta a Quinto Cecilio, proporcionalmente, muchísimo más esfuerzo que la conquista de la isla mayor. La fama de los honderos es tan grande como su arrojo y puntería’, dice Carlos Tundidor, que presentó su novela con música y varios lectores en el Teatro Romano semanas atrás.
Vuelve a desgranar aspectos del argumento. ‘La novela cuenta las duras luchas de guerrillas efectuadas por los moradores de la isla, el paseo nada triunfal de Quinto desde las playas del desembarco en Sanitja hasta la antigua colonia fenicia de Iamma, la actual Ciutadella. Pero, al hilo de estos breves meses en lo que la maquinaria romana va aplastando, con intrigas y con las armas, a todo pueblo celoso de su libertad, unas historias de amor, de sacrificios distintos ejercidos por los tres hombres en torno a la mujer balear se van tejiendo y por la propia muchacha son el transfondo humano en lo que es la ficción’, dice.
Aún va más allá el coordinador de ‘Tierra vacía’. ‘Meloussa es una historia en la que el amor y el poder se entrelazan, los dos motores de la mayoría de los actos humanos, ayer y hoy, salen claramente a la superficie y se convierten, también en protagonistas esenciales. Es la historia de una conquista histórica pasada por el tamiz de los sentimientos’.
El autor recuerda que es ‘muy puntilloso con los paisajes. Hasta el punto que he ido, exprofeso, a una calle de Madrid, a una casa de San Juan de Luz o a comer en un restaurante determinado para asegurarme de que tenía persiana y cuál era su color, de si una casa tenía verja antes de la puerta o de cómo era la variedad y el precio de un menú’, concluye.
A & L
HERALDO DE ARAGÓN
