Las redes de la Geopolítica. Poder, sexo, guerras.

Cuadernos para el debate nº9

Este cuaderno que subtitulo de debate, y que va por el número nueve, surge en mi cabeza a finales del año 2025. En primer lugar, como reacción al caos, en la geoestrategia mundial, que provoca el último imperio en declive, los Estados Uni dos de Norteamérica, y un presidente, el 47º, que, en ese ocaso previsible, encaja perfecta y desgraciadamente.

Perfecta, porque como en cualquier declive de imperios, sea el francés, el español o el británico, las decadencias vinieron a la par que las de sus protagonistas, reyes o, en este caso, presidentes delirantes que quieren ser reyes. Desgraciada, porque en un mundo en donde sus arsenales almacenados pueden destruirlo mil veces, un presidente como ese número cuarenta y siete, narcisista, megalómano, ego céntrico y avaricioso, amén de desquiciado, no es el mejor con ductor para esa caducidad que tendrá que ser. Pensando en el planeta y en la humanidad restante.

En el galimatías que, desde hace un tiempo, desordena el endeble orden mundial, jerigonza en donde conceptos como geoestrategia, geopolítica, aranceles, amenazas, bloqueos, sanciones o misiles se mezclan, estas obligadas relaciones entre humanos y países aparentan ser más complicadas, retorcidas y oscuras que las de siglos anteriores.

El libro, también obedece a mi necesidad de aprender, de llegar hasta el ovillo central en el que todo este embrollo lo entienda y desclasifique sin apuros. Aclarar con el machete de la comprensión la fronda que impide ver, fácilmente, esa madeja básica. Y, una vez entendida o, al menos, quitada la hoja rasca, el ramaje superfluo que dificulta la visión, presentar es tas conclusiones a quienes estén dispuestos a leer este texto y debatirlo. Por eso nace “Las redes de la Geopolítica”.

Con muchísima humildad y solo con el afán de poner más sencillo algo que parece insondable. Conforme he ido avanzando en las páginas, he constatado y confirmando que estas relaciones entre humanos y países, hoy como ayer, están basadas en unos principios que pro ceden de nuestra capacidad de ser casi dioses y, algunos, de su aspiración por serlo gracias a los privilegios y al expolio. Una de mis novelas se titula, precisamente, El hombre que quería ser dios”. Y estas relaciones que se fraguan mediante lo que se conoce como Geopolítica, tienen como cimientos la guerra, el sexo y el poder.

Los tres soportes les son necesarios a esos aprendices de dioses para imponerse sobre el resto. Tanto sobre los que consideran casi iguales, como por los considerados siervos. Necesarios estos últimos para que sigan siendo parásitos poderosos y mantener privilegios.

Y sí, hoy como ayer, quizá con más desvergüenza, con más depravación y más cinismo, pese al progreso de la mente humana y al avance de una cierta justicia social, esas tres banquetas sobre las que se asientan personajes como Trump son las de siempre: poder, sexo y guerras. De esto va el libro, en realidad.

AÑO DE PUBLICACIÓN: 2026

EDITORIAL: Ediciones Anteo

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