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	<title>Entrevista con ... archivos - Carlos Tundidor Diaus</title>
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	<description>Escritor de relatos, novela, teatro, artículos, ensayo y poesía.</description>
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	<title>Entrevista con ... archivos - Carlos Tundidor Diaus</title>
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		<title>Entrevista Diario de Teruel</title>
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		<pubDate>Tue, 07 Jan 2025 11:52:50 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Meloussa, el ocaso de un sueño]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La entrada <a href="https://carlostundidor.es/entrevista-diario-de-teruel/">Entrevista Diario de Teruel</a> se publicó primero en <a href="https://carlostundidor.es">Carlos Tundidor Diaus</a>.</p>
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		<p>La entrada <a href="https://carlostundidor.es/entrevista-diario-de-teruel/">Entrevista Diario de Teruel</a> se publicó primero en <a href="https://carlostundidor.es">Carlos Tundidor Diaus</a>.</p>
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		<title>Cazarabet conversa con Carlos Tundidor: El hombre que quería ser Dios</title>
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		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 19 Jun 2024 11:52:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El hombre que quería ser Dios]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Estamos ante uno de los libros más trepidantes del autor y que nos pone más en una encrucijada ética: El [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://carlostundidor.es/cazarabet-conversa-con-carlos-tundidor-el-hombre-que-queria-ser-dios/">Cazarabet conversa con Carlos Tundidor: El hombre que quería ser Dios</a> se publicó primero en <a href="https://carlostundidor.es">Carlos Tundidor Diaus</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Estamos ante uno de los libros más trepidantes del autor y que nos pone más en una encrucijada ética:</p>
<p><a href="https://carlostundidor.es/libro/el-hombre-que-queria-ser-dios/" target="_blank" rel="noopener"><img decoding="async" class="alignright wp-image-539" src="https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-el-hombre-699x1024.jpg" alt="" width="400" height="586" srcset="https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-el-hombre-699x1024.jpg 699w, https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-el-hombre-205x300.jpg 205w, https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-el-hombre-768x1125.jpg 768w, https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-el-hombre.jpg 907w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></p>
<p>El autor, Carlos Tundidor Diaus, nace en Zaragoza, es ingeniero químico y profesionalmente ejerció, hasta su jubilación, como director gerente de una empresa de ingeniería fundada en 1976.</p>
<p>Sus escritos aparecen publicados entre 2009 y 2010. Ediciones Certeza le publica su primer libro, una colección de relatos cortos editada bajo el título <a href="https://carlostundidor.es/libro/susurros-al-viento/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="26" title="Susurros al viento" target="_blank" rel="noopener">Susurros al viento</a>. A ese volumen le seguirá otro, también de novelas breves, con el nombre de <a href="https://carlostundidor.es/libro/el-pueblo-que-no-sabia-reir/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="14" title="El pueblo que no sabía reír" target="_blank" rel="noopener">El pueblo que no sabía reír</a>.</p>
<p>Su primera novela surge en 2012; la misma editorial le publica <a href="https://carlostundidor.es/libro/7-dias-de-gloria/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="4" title="7 días de gloria" target="_blank" rel="noopener">7 días de Gloria</a>, novela de corte social ambientada en Madrid con la violencia de género como argumento.</p>
<p>Posteriormente aparecerán: <a href="https://carlostundidor.es/libro/10-historias-bajo-el-felpudo/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="2" title="10 historias bajo el felpudo" target="_blank" rel="noopener">10 Historias bajo el felpudo</a>, libro de relatos; un ensayo novelado sobre seis de los mejores poetas republicanos, <a href="https://carlostundidor.es/libro/cuando-las-bestias-se-disfrazan-de-hombres/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="7" title="Cuando las bestias se disfrazan de hombres" target="_blank" rel="noopener">Cuando las bestias se disfrazan de hombres</a>. En 2016, en la colección Cantela, publica <a href="https://carlostundidor.es/libro/banderines-de-enganche/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="6" title="Banderines de enganche" target="_blank" rel="noopener">Banderines de enganche</a>, colección de relatos sobre la marginación. Ese año publica <a href="https://carlostundidor.es/libro/madruga-con-rabia-el-horizonte/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="20" title="Madruga con rabia el horizonte" target="_blank" rel="noopener">Madruga con rabia el horizonte</a>, su primer poemario. Antes de finalizar el mismo año, Editorial Comuniter le publica su segunda novela, <a href="https://carlostundidor.es/libro/el-viejecito-de-los-zapatos-rojos-y-otros-cuentos-inmorales/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="15" title="El viejecito de los zapatos rojos y otros cuentos inmorales" target="_blank" rel="noopener">El viejecito de los zapatos rojos y otros cuentos inmorales</a>.</p>
<p>En enero de 2018, publica nuevo libro, esta vez de artículos, <a href="https://carlostundidor.es/libro/dos-anos-alrededor-de-facebook/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="9" title="Dos años alrededor de Facebook" target="_blank" rel="noopener">Dos años alrededor de Facebook</a>. En ese mismo año, en abril, Editorial Comuniter vuelve con él presentando en el Teatro Principal una colección de diez novelas breves articuladas en torno al agua: <a href="https://carlostundidor.es/libro/la-salvaje-mirada-del-agua/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="18" title="La salvaje mirada del agua" target="_blank" rel="noopener">La salvaje mirada del agua</a>.</p>
<p>En 2019, Mira Editores publica en la colección Sueños de tinta <a href="https://carlostundidor.es/libro/esperare-a-que-hayas-muerto/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="16" title="Esperaré a que hayas muerto" target="_blank" rel="noopener">Esperaré a que hayas muerto</a>, una novela cruda, sin tapujos, un relato que cabalga de manera descarnada por los últimos cuarenta años de la historia de nuestro país a través de las trayectorias de unos personajes que formaron parte de la BPS, la temida Brigada Político-Social franquista.</p>
<p>En marzo de 2020, presenta <a href="https://carlostundidor.es/libro/permiso-giramos-a-la-izquierda/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="24" title="Permiso, giramos a la izquierda" target="_blank" rel="noopener">Permiso, giramos a la izquierda</a> (Anteo), un libro profusamente ilustrado con 260 artículos sobre temas de actualidad y temas sociales.</p>
<p>En 2020 edita un pequeño libro sobre la despoblación en España, Dos Españas, un problema, y uno más, titulado 1939, acerca de un espectáculo montado en 2019 al hilo del 80 aniversario de la finalización de la guerra civil y comienzo de la dictadura.</p>
<p>En 2021, ha publicado con Anteo un libro con trece relatos y otros tantos artículos sobre la pandemia titulado El tiempo que vivimos peligrosamente, y con la Editorial Imperium una novela de corte histórico, <a href="https://carlostundidor.es/libro/meloussa-el-ocaso-de-un-sueno/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="21" title="Meloussa, el ocaso de un sueño" target="_blank" rel="noopener">Meloussa, el ocaso de un sueño</a>: la conquista romana de Menorca en el siglo II a. C., que se presentó en el proscenio del Teatro Romano de Zaragoza.</p>
<p>En 2022 publica, cronológicamente, en julio, un libro titulado Ucrania, la guerra falseada (con las claves geoestratégicas y económicas para su puesta en marcha). Vives, una obra de teatro sobre Miguel Hernández que incluye una conferencia magistral sobre su vida y fotos, algunas prácticamente inéditas, que quiere sumarse a los homenajes celebrados en el 80 aniversario de su muerte. Finalizando el año, publica con Anteo el tercer tomo de artículos que se han publicado en Facebook y en el periódico digital Arainfo, <a href="https://carlostundidor.es/libro/papeles-furibundicos/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="23" title="Papeles furibúndicos" target="_blank" rel="noopener">Papeles furibúndicos</a>.</p>
<p>En abril de 2023, Imperium le publica una antología de relatos seleccionados con el título La última historia para después de la última guerra, que recoge de uno de los relatos inéditos incluidos.</p>
<p>Ha participado en antologías diversas publicadas con otros autores. Entre ellas: Salou en la memoria; Palabras contadas; Un día de fiesta; Plazuelas para el sosiego; Fondeadero de sueños; La quintaesencia de Albada; <a href="https://carlostundidor.es/libro/terra-vacua/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="27" title="Terra Vacua" target="_blank" rel="noopener">Terra Vacua</a> y Alarma.</p>
<p>Pertenece a la Asociación Aragonesa de Escritores, fundador de la Asociación Cultural Albada, socio de Amigos del Libro, director, durante un tiempo, de la colección Relatos de Editorial Comuniter, cofundador del Ateneo Republicano de Zaragoza, miembro activo del movimiento de España Vaciada, y coordinador de un Certamen de Relatos Cortos que va por su novena edición, cuyo lema es Tierra Vacía y que quiere poner voz, palabra y espacio a un problema estructural, quizá el mayor que podamos tener en esta península: la despoblación.</p>
<h2>Entrevista</h2>
<p><strong><em>Carlos, ¿qué peligroso es o cómo de peligrosos es escribir sobre aquellos que se sienten, como Dioses, por encima de nosotros los mortales…?<br />
</em></strong>Siempre que escribes sobre los poderosos, notas que determinados poderes, personas, te miran con extrañeza. Los medios de información, si es que tienes contactos, te rehúyen, determinadas personas te apartan. No todas, claro, pero sí una buena parte. Sientes que es más seguro hablar de las rosas, de la lluvia, del deporte, mucho más “pasable” con la sociedad escribir sobre caridad que hacerlo sobre justicia social. Pero creo que nadie debería mirar hacia otro lado, en mi caso decidí hace muchos años que no, que denunciaría injusticias sean de reyes o poderosos si es que hiciera falta. Y hace, claro que hace falta. No me puedo −ni quiero− escudar en que sería más sencillo si no lo hiciera, en que vendería más −probablemente− si pasara por alto algunas bulas, privilegios, mafias, corrupciones o asesinatos de personajes que se creen por encima del bien y del mal. Y no lo estoy haciendo ni en mi vida personal ni en mi vida literaria.</p>
<p><strong><em>Llevando esta supremacía hacia extremos que dan miedo…hay personas que lo practican y que, además, arrastran a otros, ¿verdad?<br />
</em></strong>Entrelazando con la última frase, hay personas, organizaciones que creen estar por encima de cualquier otra persona, que tienen licencia para todo. No es difícil encontrarlas: organizaciones como las policías políticas al servicio de regímenes, de personas, en definitiva. Y no hace falta remontarse a regímenes dictatoriales. El MOSSAD en Israel, la CIA en Estados Unidos, la llamada <em>“policía patriótica” </em>en España. Organizaciones marionetas al servicio de personas englobadas en partidos o en mafias que sí que son las que creen tener licencia para todo.</p>
<p><strong><em>¿Por qué te planteas esta trama que, te diría, da un poco de miedo de aquello a lo que muchos y muchas pueden llegar?<br />
</em></strong>Porque, además de servir de trama a una novela que, creo, tiene ingredientes suficientes para ser atractiva para el lector/a (intriga, paisajes, pasiones, vertiginosa), puede servir de denuncia de muchas barbaridades efectuadas en nombre del estado, del orden, de los ajustes de cuentas en las altas instancias, de la corrupción simple y llana. Barbaridades que sirven de ejemplo y que pueden ser instructivas al lector/a.</p>
<p><strong><em>Es éticamente de las novelas en las que con más tiento has tenido que ir deambulando—o mejor, haciendo de funambulista&#8211; para no caerte o no hacer caer, quizás precipitarse, aún más a los personajes…<br />
</em></strong>Por supuesto. Es una novela en la que he querido plasmar que, siempre, la realidad supera la ficción. Que las realidades existentes fuera de los bajos fondos, en las altas, altísimas instancias, superan con largueza las de esas mafias de película. Y no porque los crímenes de todo tipo de aquellas organizaciones no existan, sino porque también lo hacen, y con mucho mayor alcance y repercusión, los poderes a nivel de estado o a nivel de personajes importantes y respetables para la sociedad establecida. Por supuesto, siempre tras la pantalla impresa de que es ficción.</p>
<p><strong><em>¿Qué te llevó a escribir esta novela que es todo un thriller de suspense intenso?, me da que el proceso fue de los que maduran poco a poco…<br />
</em></strong>La novela la tenía en marcha antes de la pandemia. Quería hacer una novela, casi de aventuras, que denunciara estos tipos de tropelías, pero no bajo la mirada de la impotencia de las personas normales, sino bajo la mirada justiciera de uno de estos prohombres, escasísimos, pero supongo que existirán, al que le repugnaran dichos crímenes. La complejidad de la trama, la necesidad de documentación, ralentizó el proceso. Vino la pandemia y sirvió para retomar unas páginas que estaban a medio camino. La terminé a finales del 2021/principios de 2022. En mi caso, puedo decir que es una de las novelas que más tiempo me han llevado.</p>
<p><strong><em>El período en el que la trama se desarrolla es muy largo entre 1990 y 2021, con la pandemia incluida… ¿lo tenías pensado así o a lo que vino la pandemia, como escritor, te adaptas a ella y haces que todo se adapte a ella y siga su curso?<br />
</em></strong>Necesitaba un período largo para contar la trama. Esos treinta años en los que Raoul se convierte en el ejecutor casi perfecto. La pandemia sirvió para disponer de más tiempo y continuar ese trabajo interrumpido. Después, por la importancia anímica en el mundo de ese fenómeno, lo incluí en la novela de manera tangencial.</p>
<p><strong><em>Es una novela de ficción, pero que nos recuerda mucho a la realidad… ¿te has inspirado en algún o en algunos acontecimientos históricos?.- Quince años de acontecimientos en el día a día que te aportan mucho material para desarrollar la trama y ,también el carácter de los personajes…<br />
</em></strong>Durante mucho tiempo, para documentarme, busqué episodios oscuros, equívocos, tenebrosos incluso en donde esos crímenes de estado, esos grandes desfalcos, esos crímenes de “cuello blanco” fueran patentes y elegí varios de ellos, media docena, para desarrollar paralelamente la trama. Que los acontecimientos de la novela se desarrollen a lo largo de tantos años da pie para desarrollar los caracteres de los personajes, para ahondar en ellos, para que tengan una vida propia. Habida cuenta de que son varios personajes principales: Roger, Raoul. Yasmine, Déborah, el rajput Nayam, Ghulib, Sattam Bin Valid…</p>
<p><strong><em>De todas maneras, lo de siempre la realidad siempre supera a la ficción, ¿no?<br />
</em></strong>Siempre. En los años que llevo escribiendo, y no hace falta escribir para verlo, cuando uno cree que el argumento es demasiado osado, extraño, violento, al ir tirando de los hilos de la historia se ve que esta ha ido más allá de lo que ha podido ir el escritor en la novela. Solo pongo un ejemplo, el régimen nazi. Cualquier barbaridad impresa en una novela se quedará diminuta ante las atrocidades del período 1933-1945.</p>
<p><em><strong>¿Hay personas que crees se ven inmunizados ante la ley?</strong><br />
</em>Claro. Las tenemos delante. Muchos de los que han cometido crímenes, robos inmensos, pero que, luego, con la ayuda de bufetes de docenas de abogados, con la ayuda que les ofrecen resquicios legales como los defectos de forma, el tiempo transcurrido, con la ayuda de los numerosos tribunales (solo aptos para quienes tienen mucho dinero), la cosa se ha quedado en nada. El mismo rey, imputado y, evidentemente, ladrón, sobreseído por el privilegio de ser una persona <em>“inviolable”. </em>Es decir, podía asesinar a una persona en directo delante de la televisión y salir absuelto. Estas personas son las que se creen por encima del bien y del mal.</p>
<p><strong><em>¿Hay mucha gente que sufre “del mal de creerse dioses”?.¿Crees que esto ha ido a más en los últimos años, por qué?<br />
</em></strong>Conforme las desigualdades aumentan, conforme las fortunas crecen hasta extremos increíbles (hay muchas personas que tienen patrimonios mayores que el de grandes países), el fenómeno de creerse estas personas muy por encima del resto crece. Hace unos siglos eran unos pocos reyes, algunos nobles, la iglesia, los que tenían poder por encima de todo. Hoy, unos cuantos miles de hombre y mujeres, además de los esas monarquías prehistóricas, tienen tal cantidad de poder real que les es muy sencillo creerse pequeños dioses.</p>
<p><strong><em>Carlos, en esta novela aparecen muchos lugares, nos llevas de aquí para allá haciendo muchos kilómetros…menos mal que no se sufre de “jet lag” con la lectura, ¿por qué te lo planteas así?; </em><em>¿qué importancia tiene esto en la trama?</em></strong></p>
<p>Relativa. Podría haberse planteado en un solo paisaje si atendemos a la trama última de la novela, pero si la diversificamos y atendemos media docena de casos a nivel mundial, el hecho de que los personajes tengan de paisaje de fondo diversos mundos y mundos distintos, creo que dota a la novela de más dinamicidad, es más trepidante, vertiginosa. Así me da pie a reflejar diversos panoramas sociales que, creo, dan más contenido a la novela.</p>
<p><strong><em>Tus novelas suelen ser muy, muy ágiles…esta lo es mucho… ¿Es como tu estilo innato como narrador?<br />
</em></strong>Tiendo a no ser escueto. Si la narración es buena y amplia, eso es una relativa virtud. Por si acaso no fuera del todo así, la contraposición de esta agilidad sirve para deshacer un posible atasco en la descriptiva. Ayuda a que la novela se digiera mejor.</p>
<p><strong><em>Hay, en esta novela, un personaje principal y otros que giran, como satélites, a su alrededor…, la verdad es que Roger es como un “personaje imán”,¿no?; ¿cómo lo definirías?&#8230;pero los otros tienen también “su propio atractivo y /o brillo”….<br />
</em></strong>Efectivamente, aparentemente, el personaje estrella es Roger. Pero si se desmenuza un poco más la novela, aparecen otros tres o cuatro con parecida intensidad. El perfecto ejecutor que es su hijo, Raoul, Yasmine que ocupa un lugar preponderante en la trama, y Déborah, la mujer que le da calma, serenidad a Roger. Sin olvidarnos de un personaje extraordinario como es el rajput Nayam o el propio Sattam Bin Valid. Ambos con personalidades definidas en la novela.</p>
<p><strong><em>¿Por qué de algunos personajes, aunque no nos guste lo que hacen, buscas manera de que se enmienden…, les das como oportunidad de que a la vuelta del párrafo te pueda caer hasta bien?</em></strong><em>−no sé, quizás vaya equivocada y me lo parece a mí—.<br />
</em>En general, pienso que casi nada es blanco o negro. Que, a veces, una segunda oportunidad es bien aprovechada. Claro está que no siempre y no en todos/as. Quizá sea este el motivo de que, algunas veces y en esta novela lo es, el mismo personaje con el que no podemos estar de acuerdo, en ocasiones cambiemos nuestra opinión hacia él.</p>
<p><strong><em>La premeditación y la alevosía por parte de Roger el protagonista…esa planificación da escalofríos y demuestra que es frío, calculador…<br />
</em></strong>He intentado dibujar un carácter frío, con un objetivo que está a caballo entre lo loable y lo más despreciable. Pero, para cumplir con sus propósitos, el personaje no tiene que desviarse lo más mínimo y analizar en frío cualquier posibilidad y cualquier acción. No obstante, por equilibrio, muchas de sus víctimas contraponen el mismo interés calculador para conseguir sus fines sin importar los medios. Es, quizá por ello, por lo que al personaje se le adquiere cierta simpatía.</p>
<p><strong><em>¿Es una novela sobre el ambición de alcanzar como más poder mejor?, revestida, como envuelta de un thriller rápida, como trepidante…<br />
</em></strong>Es una novela que trata sobre la ambición desmedida de muchos hombres/mujeres y de algunas organizaciones que tienen un poder casi omnímodo. Ambición que los lleva a cometer delitos y tropelías por encima del bien y del mal. Roger está en esa misma línea, pero actuando de una especie de justiciero universal, una especie de intento de ser dios, un pequeño dios que hace, deshace y castiga bajo su propio baremo. He intentado darle ese ritmo vertiginoso con un punto de suspense, incluso de novela negra, para lograr que el lector no la deje, la quiera terminar.</p>
<p><strong><em>¿Qué te llevó, amigo a escribir este libro y qué reacción empiezas a ver en los lectores o en las presentaciones?<br />
</em></strong>Quería escribir una novela sobre esos personajes que se catalogan por encima de todos y con licencia no solo para matar sino para cualquier alevosía. Al tiempo, quería demostrar al lector/a que muchos de esos misteriosos finales de algunos no son sino ajustes de cuentas, la inmensa mayoría entre criminales de cuello blanco. Algunos lectores me han escrito y dicho que la novela no han podido dejarla, que la han devorado hasta la última página con delectación. Es pronto, pero esa es la primera reacción que estoy teniendo. Por otra parte, la novela ha estado (no sé si está en estos momentos) en las listas de libros más vendidos de Aragón y eso, para mí, es un pequeño premio. Confío en que los, y las lectoras disfruten con su lectura y, al mismo tiempo, les ayude a reflexionar.</p>
<p>Muchas gracias a ambos, como siempre, por esta magnífica entrevista que permite diseccionar la novela y dejarla más meridiana para las posibles lectoras.</p>
<p>La entrada <a href="https://carlostundidor.es/cazarabet-conversa-con-carlos-tundidor-el-hombre-que-queria-ser-dios/">Cazarabet conversa con Carlos Tundidor: El hombre que quería ser Dios</a> se publicó primero en <a href="https://carlostundidor.es">Carlos Tundidor Diaus</a>.</p>
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		<title>Cazarabet conversa con Carlos Tundidor: El Agua</title>
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		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 Oct 2023 07:23:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El agua: cuando por Santa Bárbara truena]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista con ...]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Carlos Tundidor estudia al agua, ese “oro líquido”. El agua: cuando por Santa Bárbara truena. Es el nuevo libro de [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://carlostundidor.es/cazarabet-conversa-con-carlos-tundidor-el-agua/">Cazarabet conversa con Carlos Tundidor: El Agua</a> se publicó primero en <a href="https://carlostundidor.es">Carlos Tundidor Diaus</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="alignright wp-image-538" src="https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-el-agua.jpg" alt="" width="400" height="586" srcset="https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-el-agua.jpg 907w, https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-el-agua-205x300.jpg 205w, https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-el-agua-699x1024.jpg 699w, https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-el-agua-768x1125.jpg 768w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" />Carlos Tundidor estudia al agua, ese “oro líquido”.</p>
<p><a href="https://carlostundidor.es/libro/el-agua-cuando-por-santa-barbara-truena/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="11" title="El agua: cuando por Santa Bárbara truena" target="_blank" rel="noopener">El agua: cuando por Santa Bárbara truena</a>. Es el nuevo libro de investigación de Carlos Tundidor que nos acerca al uso de usos del agua, “ese oro líquido” como ello menciona.</p>
<p>Un libro que gira alrededor del agua como elemento líquido imprescindible para tantas cosas en la vida…al que el propio autor califica como “el oro líquido” en unos tiempos en los que escasea y es elemento de confrontación como ya hacía tiempo, por cierto, que algunas voces predecían.</p>
<p>Lo que nos encontraremos en este informe de investigación en torno al agua:</p>
<p>Es un estudio sobre los recursos de este bien insustituible, sus aprovechamientos y despilfarros. Trata de ser una humilde herramienta para que la necesaria planificación de todo lo anterior. Que los recursos y los acuíferos equilibren de manera sostenible, teniendo en cuenta las disminuciones que, con el cambio climático, tendremos que admitir, todos los gastos de este bien público y universal: gastos vía agua de boca, de riego, industrial y la más determinante, la destinada a los regadíos agrícolas.</p>
<p>El libro sale a la luz en un año particularmente seco. Sequía que los y las ciudadanas soportamos, pero que en el momento que llueva tenderemos a que se nos olvide como la importancia de la sanidad pública en la pandemia o la de una banca pública para evitar atropellos o la de una compañía pública energética para que la transición del modelo contaminante al sostenible se hiciera racionalmente y beneficiando a la inmensa mayoría.</p>
<p>En un país seco, uno de los más secos de Europa, despilfarramos el agua de manera alarmante. Y, lo que es peor, sin mecanismos que planifiquen su uso desde lo público, exclusivamente desde lo público. Las dos variables que se abordan aquí, el gasto insostenible del agua y la necesaria reforestación del país para enfrentarnos a uno de los mayores problemas que tenemos encima: el cambio climático, prueban que son urgentes medidas desde la Administración central. Unas medidas que den la seguridad de que este bien será usado de manera racional, pensando, solo, en el bienestar de todos y no se pueda convertir, como está en estos momentos, en un bien que pudiera ser de compra-venta y, por lo tanto, diferencial para el menos tiene.</p>
<p>Las medidas han de ser urgentes, proporcionales, universales, inteligentes, que premien el ahorro y que igualen, en el peor de los casos, el haber (recursos de lluvia) y el debe (todos los consumos). Medidas que no esquilmen los acuíferos, todo lo contrario, que los regeneren y los llenen. Los acuíferos de hoy son las reservas de nuestros descendientes y el único instrumento de la bio-diversidad.</p>
<p>De lo contrario, el panorama apocalíptico que ilustra la espléndida portada y que ahonda, todavía más esa terrorífica posibilidad futura, el relato con el que se finaliza no será ficción a medio plazo sino la más profunda y espantosa realidad.</p>
<p>El autor, Carlos Tundidor:</p>
<p>Carlos Tundidor Diaus, Ingeniero Químico, profesionalmente ejerce como director gerente de una empresa de Ingeniería fundada en 1976.</p>
<p>Los escritos aparecen editorialmente en 2010. Ediciones Certeza le publica su primer libro, una colección de relatos cortos editada bajo el título “<a href="https://carlostundidor.es/libro/susurros-al-viento/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="26" title="Susurros al viento" target="_blank" rel="noopener">Susurros al viento</a>”. A ese volumen le seguirá otro, también de novelas breves, con el nombre de “<a href="https://carlostundidor.es/libro/el-pueblo-que-no-sabia-reir/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="14" title="El pueblo que no sabía reír" target="_blank" rel="noopener">El pueblo que no sabía reír</a>”.</p>
<p>Su primera novela se publica en 2012, la misma editorial le publica “<a href="https://carlostundidor.es/libro/7-dias-de-gloria/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="4" title="7 días de gloria" target="_blank" rel="noopener">7 días de Gloria</a>”, novela de corte social ambientada en Madrid.</p>
<p>Posteriormente aparecerán: “<a href="https://carlostundidor.es/libro/10-historias-bajo-el-felpudo/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="2" title="10 historias bajo el felpudo" target="_blank" rel="noopener">10 Historias bajo el felpudo</a>”, libro de relatos, un ensayo novelado sobre seis de los mejores poetas republicanos, “<a href="https://carlostundidor.es/libro/cuando-las-bestias-se-disfrazan-de-hombres/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="7" title="Cuando las bestias se disfrazan de hombres" target="_blank" rel="noopener">Cuando las bestias se disfrazan de hombres</a>”. En 2016, en la colección Cantela, publica “<a href="https://carlostundidor.es/libro/banderines-de-enganche/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="6" title="Banderines de enganche" target="_blank" rel="noopener">Banderines de enganche</a>”, colección de relatos sobre marginación. Ese año publica “<a href="https://carlostundidor.es/libro/madruga-con-rabia-el-horizonte/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="20" title="Madruga con rabia el horizonte" target="_blank" rel="noopener">Madruga con rabia el Horizonte</a>”, su primer poemario.</p>
<p>Antes de finalizar el mismo año, Editorial Comuniter le publica su segunda novela, “<a href="https://carlostundidor.es/libro/el-viejecito-de-los-zapatos-rojos-y-otros-cuentos-inmorales/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="15" title="El viejecito de los zapatos rojos y otros cuentos inmorales" target="_blank" rel="noopener">El viejecito de los zapatos rojos y otros cuentos inmorales</a>”.</p>
<p>En enero de 2018 publica nuevo libro, esta vez es de artículos: “<a href="https://carlostundidor.es/libro/dos-anos-alrededor-de-facebook/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="9" title="Dos años alrededor de Facebook" target="_blank" rel="noopener">Dos años alrededor de Facebook</a>”. Su penúltimo libro publicado, presentado en abril, en el Teatro Principal, es una colección de diez novelas breves articuladas en torno al agua: “<a href="https://carlostundidor.es/libro/la-salvaje-mirada-del-agua/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="18" title="La salvaje mirada del agua" target="_blank" rel="noopener">La salvaje mirada del agua</a>”.</p>
<p>En diciembre de 2018, Mira Ediciones publica su libro: “<a href="https://carlostundidor.es/libro/esperare-a-que-hayas-muerto/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="16" title="Esperaré a que hayas muerto" target="_blank" rel="noopener">Esperaré a que hayas muerto</a>”. Una amplia novela en la que, rozando el género negro, nos lleva por los últimos 40 años de nuestra historia persiguiendo a unos ex &#8211; policías de la BPS franquista.</p>
<p>En marzo de 2020 presenta su último libro: “<a href="https://carlostundidor.es/libro/permiso-giramos-a-la-izquierda/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="24" title="Permiso, giramos a la izquierda" target="_blank" rel="noopener">Permiso, giramos a la izquierda</a>” un libro profusamente ilustrado de 600 páginas con 260 artículos sobre temas de actualidad y temas sociales. Editorial Anteo.</p>
<p>En 2020 también ha publicado un pequeño libro sobre la Despoblación en España y otro sobre un espectáculo montado en 2019 y titulado “1939”.</p>
<p>Ha participado en antologías diversas publicadas con otros autores: “Salou en la memoria”; “Palabras contadas”; “Un día de fiesta”; “Plazuelas para el sosiego”; “Fondeadero de sueños”; “La quintaesencia de Albada”; “<a href="https://carlostundidor.es/libro/terra-vacua/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="27" title="Terra Vacua" target="_blank" rel="noopener">Terra Vacua</a>” y algunos otros.</p>
<p>Pertenece a la Asociación Aragonesa de Escritores, fundador de la Asociación Cultural Albada, socio de Amigos del Libro, director un tiempo de la colección “Relatos” de Editorial Comuniter, coordinador de un Certamen de Relatos Cortos que va por su octava edición, cuyo lema es “Tierra Vacía” y que quiere poner voz, palabra y espacio a un problema estructural, quizá el mayor que podamos tener en esta península: la despoblación. Animador de numerosos eventos culturales y literarios.</p>
<h2>Entrevista</h2>
<p><strong>Carlos, lo primero, antes de entrar en la cuestión que nos ocupa este cuaderno reflexivo es preguntarte el porqué de la colección que dedicas a temas que levantan en ti y en gran parte de la sociedad motivo de preocupación, cavilación y reflexión…</strong><br />
Hace unos años hice un trabajo sobre las dos Españas, la “Llena” y la “Vaciada”. Lo edité para ayudar a que se reflexionara sobre los problemas, muy distintos pero importantes, que tenían estos dos tipos de modelos demográficos. La idea era que se debatiera. Luego, al hilo del ochenta aniversario del término de la guerra originada por el golpe de estado militar y del espectáculo montado en el salón de actos del Museo de Historia del que fui coordinador, salió el segundo número. Burla, burlando, que diría Lope, al poco coordiné un acto de homenaje al 80º aniversario de la muerte-asesinato de Miguel Hernández, publicando el tercer libro con formato parecido y la coletilla de “cuadernos para el debate”. A los pocos meses, “Ucrania, una verdad falseada”, con tres ediciones en la calle, aunque sean cortas, pondría el dígito cuatro en algo que parecía colección. “El agua. Cuando por Santa Bárbara truena”, es el quinto. Está en marcha el número seis dedicado al homenaje a Gloria Fuertes que coordino y que será el 29 de noviembre en el salón de actos del Museo de Historia. Todavía existe un número siete a un tercio de gas.</p>
<p><strong>Reflexiones en torno a temas actuales, pero muy variados, coméntanos…aunque en un mundo tan conectado y globalizado, de alguna manera, todo está integrado y debe analizarse como “un todo” desde un punto de vista holístico y en ósmosis constante, ¿cómo lo ves?</strong><br />
Un mundo interrelacionado tan profundamente que lo que ocurre en las antípodas se deja notar a veinte mil kilómetros de distancia, no puede ser estanco a temas que, aunque parezcan alejados, son cruciales. La guerra en Ucrania, de la OTAN contra la Federación Rusa, afecta a Europa, pero, también, a China, India o Brasil. El agua, bien escaso por excelencia, no solo afecta a los países con falta de ella, también a los que, aparentemente, tienen exceso. El cambio climático, directamente relacionado con el agua, afecta a Estados Unidos tanto como a los países del Sahel. Es verdad que, de manera distinta, con mayor o menor agresividad, pero son problemas mundiales que hay que tratar con esa ósmosis en la mochila.</p>
<p><strong>¿Reflexionas mejor dejándolo plasmado por escrito y compartiéndolo?;¿por qué?</strong><br />
Me gusta debatir. La palabra es uno de los grandes avances, quizá el mayor de nuestro progreso como especie. Pero me gusta escribir y poder plasmar, de manera serena, sin prisas, sin agobios o sin “respuestas”, sobre algunos aspectos que considero importantes; me gustan desarrollarlos cuando creo poder aportar algo. Debatir de manera oral es más inmediato, más impactante incluso, reflexionar por escrito es más pausado, menos “mitinero”. Pero, al poner negro sobre blanco, se reflexiona algo más y algo mejor.</p>
<p><strong>¿Nos puedes hablar un poco del porqué de estos cuadernos y sus contenidos porque no tienen un hilo conductor claro salvo el que los escribe, sus inquietudes y manera de pensar que creo sí que se deja entrever… qué nos puedes decir?</strong><br />
Cierto. No hay un hilo conductor como pueda ser un tema concreto. El cuaderno sobre el agua tiene que ver con los problemas de las dos Españas de las que hablaba en el primero. En ellos, hasta el momento, hablo de temas con los que me siento identificado o, por lo menos, con cierta acumulación de datos reflexionados: la cultura, la muerte, los golpes fascistas en el mundo, el futuro demográfico, particularmente en España, la geopolítica… son temas que, aparentemente, están poco cohesionados, pero que, en mí fuero interno, los veo como el ovillo revuelto del que tiras de un hilo y se mueve todo. Temas que me han interesado y que quiero hacer partícipes a más personal.</p>
<p><strong>¿Qué te hace dedicarle el cuaderno nº5 a la problemática en torno al agua con la escasez de la misma, la mala gestión de este recurso desde todas las instancias, el malgastarla y la poca concienciación social…?</strong><br />
Quizá la rabia al ver que solo nos acordamos, y poco, de Santa Bárbara cuando truena. De ahí el título. Pero que, cuando llueva un poco y se arreglen algo los pantanos, volverá la indiferencia general, la del individuo normal, los que integramos el 99,9% de la sociedad y nos olvidaremos de los agobios. Esa indiferencia actual significa dejar, íntegramente, en manos de políticos que muchas veces no son los más aconsejables ni los menos corruptos, para una planificación de un bien esencial. Planificación que, en estos momentos, no existe para nada en España. Ni para bien ni para mal. La inconexa gestión apunta que gastamos más de lo que tenemos y lo gastamos mal.</p>
<p><strong>El agua puede que sea el bien más preciado dentro de la naturaleza, pero, además de maltratarla con los contaminantes que la especie humana genera, también se la malgasta…¿cómo revertir estas dinámicas o ya hemos hecho tarde y tan solo podemos poner parches?<br />
</strong>Tan preciado y escaso que algunas de las próximas guerras, si es que al género humano le dan tiempo, serán por causa del agua. A mi juicio, la sociedad debe de concienciarse de que el agua es un bien público. Nunca privado. Después, que es vital, necesaria una urgente planificación del uso, del gasto. Para ello, en España, se necesita una Mesa nacional en la que estén científicos, técnicos, demógrafos y climatólogos. Además de políticos que hayan acordado el tema del agua como un asunto de estado. Esta Mesa debe de tener alcance nacional, con una autoridad suficiente y con decisiones con alcance nacional, por encima de autonomías o de cuencas hidrográficas. Mesa que determine el Haber (el agua de que disponemos) y el Debe (el agua que debemos gastar y de qué manera). Mesa que debería planificar los aportes necesarios a nuestros acuíferos, los fuertes Knox de nuestras reservas, las necesarias reforestaciones, el reciclado del agua para riego y otros usos, las crucial disminución de contaminantes, fosfatos y nitratos, en los regadíos, la supresión de excesos en el riego −todavía se riega a manta y por aspersión dilapidando el agua, en vez de por goteo− o el regadío de ciertos productos marcados, por completo, por los beneficios de las grandes empresas y multinacionales y no por el bienestar general. Hay suficiente agua si se planifica y se rige esta planificación por el interés general y el bien de toda la sociedad y no por la de una pequeña parte, como es actualmente, en la que el agua solo ejerce de sangre necesaria para poder ganar dinero, cuantos más beneficios, mejor, de unos pocos millonarios.</p>
<p><strong>¿Qué políticas de gestión del agua se han demostrado un fracaso total? ¿y qué políticas deberían haberse tomado y no se han llevado a cabo por miedo a molestar al poder o a generar un rechazo social por no “ser popular”?<br />
</strong>La política de pantanos debe de darse por terminada. Si la cuenca de un río tiene un número de litros de agua que aporta y reparte entre riegos, acuíferos y caudales ecológicos, porque hagamos dos, tres, veinte agujeros, veinte pantanos, el aporte será el mismo. Solo se conseguirá que esos tropecientos pantanos estén más vacíos. Con el añadido de que el 5% del agua residual en un pantano no es apta, son lodos. La realidad, tozuda, nos dice que el nivel de embalsado, 58.000 Hm3 al cien por cien, de nuestros 3.500 pantanos, grandes y pequeños, casi nunca ha sobrepasado el 50/60% de su capacidad. Por muchos agujeros que hagamos en una cuenca determinada, en líneas generales no pasaremos de tener, en vez de un pantano medio vacío, dos pantanos a un cuarto de capacidad. Salvo unidades muy puntuales y excepcionales, la política de pantanos debería darse por finiquitada. Lo que priva, ahora, lo urgente e inteligente son políticas de ahorro, de reciclado, de gestión pública y rentable del agua. Duele, escocerá a los grandes inversores alimenticios que ven el agua como motor de sus negocios, haya o no haya, pero es el objetivo que deben impulsar las políticas del agua actuales.</p>
<p><strong>En un país que depende tanto del turismo y que, a la vez paralelamente, vive en sequía, ¿cómo se debe de afrontar?</strong><br />
Evidentemente, con una buena gestión pública del agua. Creemos que el agua de boca se ve como problema mayor del que, razonadamente, es. En estos momentos, el consumo de agua por persona y día es de 133 litros. Y este consumo va bajando de manera racional y sin perjudicar la calidad de vida de la sociedad. El consumo de agua de boca en el país es como nueve veces menos que el gran gasto de agua: los regadíos. Afrontado el gasto global de manera racional, sostenible y pensando en las generaciones futuras y no en el “detrás de mí, el diluvio”, no hay problema en absoluto de compatibilizar el ocio, el turismo, con el agua en España.</p>
<p><strong>Lo malo es si muchas de ellas—me refiero a las políticas del agua&#8211; ya se adoptaron sabiendo que serían un fracaso, pero como que les dio igual con tal de hacer negocio con el agua. Negocio y/o una utilización bestial de ella para la agricultura, la ganadería, las diferentes industrias…</strong><br />
Claro. Las políticas que se han adaptado en los últimos sesenta años, quizá más, en España, han sido las que han dictado los que hacen negocio con este elemento. Los lobbies que presionan para que haya más agua, sea como sea, con más pantanos o con más pinchazos a los acuíferos. Si no se frena esta especulación del agua la privatización de esta, que ya está en los cerebros de algunos de nuestros políticos, pesebristas de las grandes fortunas, será un fatal hecho en las generaciones próximas. El agua no la malgastan los agricultores, la derrochan aquellos financieros, fondos de inversión, grandes empresas agrícolas, industrias multinacionales alimentarias, bien de producción o bien de comercialización, que presionan hacia la producción y que consideran, hoy, la industria alimentaria como un negocio en el que deben primar los beneficios. Y muchos, cuantos más, mucho mejor. Esto nunca será compatible con el bienestar general. Lo vemos con fenómenos de acaparamiento de productos y de oligopolios con determinados productos alimentarios. El aceite de girasol acaparado y puesto a la venta por las grandes comercializadoras mundiales con beneficios monstruosos o el aceite de oliva a precios mucho mayores en los supermercados españoles que los mismos aceites españoles exportados a Europa. La prueba del nueve de la especulación pura y dura por el beneficio desmesurado.</p>
<p><strong>¿Qué suponen las políticas de pantanos en la España?, pantanos que se sitúan en general , además en la España muy seca y ,por ende, en la más despoblada…</strong><br />
A mi juicio, la política de pantanos fue, independientemente de la inoportunidad de algunos de ellos y de su desmedida concentración en zonas determinadas, acertada. España es un país seco, árido, con pluviometría irregular y, para más inri, con fuertes estiajes y cauces torrenciales a causa de su relieve accidentado. Nada que ver con la Europa central o la del norte. Pluviométrica e hidrográficamente, más parecidos a Italia o Grecia, aunque con la salvedad de menor precipitación media que, por ejemplo, en Italia. Es obvio que se debe acopiar agua en el invierno y primavera para el resto del año. Pero esa política ya ha tocado techo hace tiempo. La actuación de Mularroya, obra faraónica y arriesgada por sus posibles consecuencias, echar agua a un agujero procedente del agua embalsada en otro y de otro río −el Jalón y el pantano de la Tranquera− es algo estúpido que solo se entiende en función de los intereses de unos pocos propietarios, la mayor parte empresas, para disponer de agua en yermos y cultivar frutales de regadío. Agua a disponer en las inmediaciones de La Almunia, Épila, Ricla, en detrimento del agua del Jalón y la Tranquera. Lo inteligente y práctico, ahora, es olvidarse de pantanos absurdos que, tres de cada cuatro años, estarán medio vacíos, y planificar el gasto, el ahorro, la gestión. Eso fricciona con intereses privados, con aquellos que solo quieren beneficios, pero nunca con los intereses públicos, con los de la inmensa mayoría.</p>
<p><strong>Despoblación, por cierto, que tiene a ver con todos los abusos territoriales, paisajísticos, sociales y económicos para una población que vive una política de destierro intencionado con el abandono versus ignorancia institucional con las políticas de embalses que fueron afectando a zonas que ante los proyectos, obligados o no, fueron viendo cómo iban perdiendo ciudadanos y ciudadanas y para qué…porque se pueden entender algunos proyectos de embalses, pero embalses para que las hidroeléctricas se enriquezcan…ya me dirás….</strong><br />
Claro. La inmensa mayoría de pantanos se hicieron en la dictadura. Época en la que las cosas, buenas o malas, se hacían a golpe de dictador. Una buena cantidad de pantanos se podrían haber hecho con unas justas compensaciones, con la inyección de ayudas para que la industrialización de esa zona, pueblo, comarca, compensara los infinitos perjuicios y no se produjeran abandonos en masa de población y de posibilidades. En esa época, las grandes empresas energéticas, empresas en las que tenían acciones una buena parte de beneficiados industriales de la dictadura, fueron las que expropiaron, mandaron, forzaron y se forraron. Hoy, algo más de la tercera parte del agua embalsada en pantanos, unos 20.000 Hm3 de los 58.000 Hm3 posibles, son aguas que están embalsadas, prioritariamente, para producción de energía hidráulica. La forma de diseñar, ejecutar, obligar, pantanos, con el artículo primero y único de “ordeno y mando” fue brutal, antieconómica y dictatorial. Unos lodos convertidos, con el paso del tiempo, en barros profundos y difícilmente asumibles.</p>
<p><strong>¿Se pueden entender algunas de las formas de regar los campos ante tiempos de sequía ya profunda, crónica y severa?</strong><br />
En absoluto. Todavía hoy, en Aragón, más de la tercera parte del agua empleada en riegos es “a manta”. Y un 60% del resto, por aspersión que, tampoco, es de lo más rentable en gestión. Sin querer repetir, falta la Mesa o Plataforma que planifique todo lo relacionado con el agua en España. Mesa que direccione en el buen camino, un camino de gestión pública al cien por cien, el gasto de este bien irrenunciable, vital y escaso.</p>
<p><strong>¿Cómo “lees” que buena parte de la producción cerealista se riegue; o que en una de las zonas más secas de Aragón como son los Monegros se produzca arroz que es un producto, un cereal, que necesita de mucha agua?<br />
</strong>De parecida manera que si leyera que han puesto una enorme superficie comercial de congeladores y frigoríficos en el Ártico o que en Sáhara alguien intentara vender al por mayor, abrigos. Que podamos disponer de agua no faculta a nadie, tampoco a nosotros, derrocharla. Y eso es lo que hacemos produciendo arroz en Monegros o cultivando maíz a mansalva en los secarrales gracias a las presiones de empresas como “Riegos del Alto Aragón”, auténticos lobbies de presión para sacar agua, más agua, toda el agua posible para, luego, cosechar arroz o maíz o alfalfa.</p>
<p><strong>¿No deberíamos adaptarnos a los terrenos, sus idiosincrasias otros condicionantes para intentar cultivar unos alimentos y no otros conforme las características y demás…sabiendo, además, las condiciones climatológicas que ya hace años se han puesto encima de la mesa…</strong><br />
Voy a contestar poniendo un ejemplo de los que hoy, las empresas alimentarias que están detrás, hacen; por ejemplo, con los olivares. De todos es sabido que el olivo es uno de los árboles prototipo del mediterráneo, árbol de secano por excelencia. En estos momentos, hay más de 800.000 Ha. de olivar en régimen de regadío. Cierto que, con más agua, da más olivas. Pero ¿qué pasa si un año, o dos, a un olivo acostumbrado a recibir agua extra, no se le riega por falta de ella como en este año? Sencillo, el árbol, como todo ser vivo, se amolda a las nuevas condiciones y, cuando falta esa agua extra, da, entonces, menor cantidad de aceitunas que cuando estaba en régimen de secano al completo. Ocurre que el árbol da mucha menor producción o, incluso, se seca parcialmente. Pero, en esos quehaceres está la ambición de las grandes empresas de olivares, que no los olivareros de Jaén, para ganar más dinero. Y eso que ocurre con el olivar, está ocurriendo con el almendro, con la vid o con los frutales. Es bueno regar, pero no en todo, a todo, sobre todo y en cualquier momento.</p>
<p><strong>Ya hace años que leía que las guerras y las crisis humanitarias &#8212;como las crisis migratorias&#8211; como las presentes y las que, por desgracia, nos esperan en el futuro serían por el agua, la sobrepoblación, por la búsqueda de recursos escasos, pero necesarios para las nuevas tecnologías versus tierras raras… ¿qué nos puedes decir?</strong><br />
Si nos empeñamos en mantener el agua como un bien económico, como elemento generador de pingues beneficios para pocos en vez de considerarlo, exclusivamente, como un elemento de gestión pública, veremos pronto ese tipo de conflictos. Ya los hay larvados. Sin ir más lejos, el agua del río Jordán y sus acuíferos son ya fuente de roces, mucho más que leves, entre Jordania e Israel. El modo en que Israel está gestionando el agua de la región logrará que Jordania, más tarde o temprano, pase de las palabras a los hechos. En nuestro país, la “guerra” del agua está larvada con los actuales trasvases del Tajo. Agua que, muchas veces, ni siquiera sirve para regar cosechas, sino que se emplea para campos de golf o piscinas.</p>
<p><strong>Particularmente, en este país, como no andamos sobrados de agua, siempre se ha hecho servir al agua como elemento “agitador” de las masas y me temo que seguirá siendo así porque en torno a los partidarios y detractores de los trasvases—y también de la proliferación de embalses- -, por ejemplo, hay más política de baja intensidad que carece de argumentos y argumentarios, ¿qué nos puedes decir?</strong><br />
Sin querer, está medio respondido por el texto anterior. Demonizar algo al cien por cien es de muy difícil sostenimiento. En algún momento concreto y puntual, el fenómeno del trasvase entre cuencas puede, o ha podido, ser beneficioso. Pero estas posibilidades se deben tomar entre algodones. Los trasvases entre cuencas, en general, difícilmente pueden ser buenos, beneficiosos para las dos cuencas. Una perderá. Mucho menos se deben de pedir para regar campos de golf, piscinas o más invernaderos. Y, en todo caso, solo deberían plantearse por una Mesa nacional que planificara sobre el uso y el gasto del agua, siempre de uso público, y con una segunda condición: que, realmente, sobrara el agua en la cuenca cedente y no hipotecara, en absoluto, el progreso ganadero, agrícola o industrial de la cuenca aparentemente excedente. Eso, en España, hoy día, es prácticamente imposible. Y hay que decirlo no por el argumento del artículo 33, sino con los argumentos propios de considerar al agua como un bien común, público y que pertenece a todas las generaciones, a las presentes y a las futuras. Por lo tanto, su gestión ha de ser sostenible.</p>
<p><strong>De todos modos, lo de los trasvases siempre me ha parecido que es pan para hoy y hambre para mañana, pero es una salida que no pocos partidos políticos tienen en cartera y son de los recolectan votos&#8212;a veces no sé o no entiendo lo que votan algunos conciudadanos—. ¿Qué reflexión nos puedes hacer?</strong><br />
Si lo que queremos es un país equilibrado, el agua de las cuencas debe priorizarse para ellas mismas. Para impulsar un equilibrio que, a la postre, dará un país más rico, con menos desigualdades conflictivas. Al contrario, si lo que algunos quieren es un país con toda la población en unas zonas determinadas, sobrepobladas, con densidades que llevan a marginalidad, a una desigualdad tan alarmante como antieconómica, motivo de conflicto, a enfermedades crónicas que hablan de ansiedad, depresión, soledad, esquizofrenia. A sociedades con índices brutales delictivos, de inseguridad, de paro…, esos trasvases −que solo piden los que fían en que el agua sea un elemento meramente económico, de ganancias parciales a costa de desencuentros y de pérdidas en otros lugares− son la mejor pócima para este panorama desesperanzador, para la fractura al completo del país que, un día u otro, se daría a causa de todos esos factores.</p>
<p><strong>Lo que me hace preguntarte un “aparte”; peligroso es cuando una sociedad entra a votar más por emociones y emotividades que por “razones”, programa e ideas que se tienen y retienen?<br />
</strong>Eso es caldo de cultivo del fascismo. No hay más que repasar la historia reciente, también la del siglo XIX, para darnos cuenta que, cíclicamente, las pasiones y emociones han sido manipuladas hábilmente para conducirnos al “paso de la oca”. Se necesita una crisis, unos medios informativos que mientan y falseen, una concentración de las fortunas, el pesebrismo de los políticos y la desinformación y la apatía del ciudadano. Todo eso, junto, es estremecedor. En Europa, en España, se están dando las condiciones para que los partidos fascistas, los que la prensa blanquea y los llama de extrema derecha, mientan y mientan, revuelvan las bilis con el bulo de los inmigrantes −ayer fueron los judíos− y dando las condiciones para una involución represiva y dictatorial.</p>
<p><strong>¿Cómo se pueden justificar las políticas de trasvases?<br />
</strong>Con argumentos, en este momento y en las condiciones actuales del agro español, es muy difícil, por no decir que imposible. Tan solo pueden apelar al hígado, a cuestiones falsas o falseadas como por ejemplo que falta agua en tal sitio cuando lo que ocultan es que la necesitan algunas gentes, empresas alimentarias, multinacionales, enormes comercializadoras, grupos de presión, para hacer más negocio al margen del bienestar público.</p>
<p><strong>Este trabajo cuánto te ha llevado porque el trabajo de investigación, documentación y demás es muy importante… ¿no?;¿cómo te lo has hecho con la metodología de trabajo?</strong><br />
Varios meses con la mira puesta en estas páginas. Desde febrero hasta agosto. Las primeras piedras las tomé de un trabajo hecho sobre las dos Españas, la Llena y la Vaciada. Después, fui localizando datos, dándoles forma, encasillándolos, ordenándolos para comprender el enorme, a la par que brutal y deshumanizado, negocio privado que mueve el agua. Al final, creo que he llegado a entender el significado de este bien escaso para aquellos que intentan sacar beneficios empresariales de todo. El agua, para estos fondos de inversión, más o menos buitres, para estas empresas alimentarias que no son agricultores, sino empresas agrícolas, para multinacionales que deciden sobre el pan y el hambre mundial, para esos supermillonarios que, en la trastienda o en la sombra, deciden −lo intentan− el destino del mundo sin importarles otra cosa que no sea ganar, ganar, ganar más y más dinero, el agua es un medio, solo un medio, para más ganancias y más dinero. Y como es solo un medio, como una máquina mejorada, lo que les interesa es explotarlo dejando de lado la contaminación, el agotamiento de cuencas, el de acuíferos, el pan del día de mañana que, con su camino, será hambre para la mayoría. Lo que les importa es más agua, sea de donde sea, para conseguir más y mejores beneficios. He intentado, eso sí, que el trabajo sea didáctico, tenga un orden, se complemente con otras cuestiones como la aridez, el cambio climático que ya no es futurible, la reforestación, el ciclo del agua, el del nitrógeno y el del carbono para mejor comprensión por un lector medio. Incluso, he añadido un cuento, una historia que ojalá sea de ficción al completo y nunca se pueda dar algo parecido en parte alguna de la Tierra.</p>
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		<title>Carlos Tundidor: «Miguel Hernández se alinea con la libertad del ser humano»</title>
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		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 25 Oct 2022 11:51:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevista con ...]]></category>
		<category><![CDATA[Vives (Tres Heridas)]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>POESÍA. OCIO Y CULTURA El Centro de Historias dedica dos jornadas al poeta, el 26 y 27, con una obra [&#8230;]</p>
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					<p class="elementor-heading-title elementor-size-default">POESÍA. OCIO Y CULTURA</p>				</div>
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					<h2 class="elementor-heading-title elementor-size-default">El Centro de Historias dedica dos jornadas al poeta, el 26 y 27, con una obra teatral del escritor y dinamizador, charlas, música y poesía.</h2>				</div>
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									<p>Carlos Tundidor es escritor, dinamizador cultural y está vinculado a diversas organizaciones. Es uno de los coordinadores del homenaje -el miércoles 26 y el jueves 27- de Miguel Hernández (1910-1942) en el Centro de Historias, donde se estrenará su obra teatral &#8216;¡Vives!&#8217;.</p>								</div>
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									<p><strong>¿Cómo es el Miguel Hernández que admira y reivindica?</strong><br />El hombre en primer lugar. La persona que se entrega por completo con el objetivo de mejorar el país; de recortar, incluso eliminar, distancias entre esas dos Españas que había cantado Antonio Machado. Su alto sentido de la justicia que lo lleva a defender con pensamiento, palabra y actos a una República ilusionante, tan anhelada por la España del progreso y de la igualdad como odiada por la del incienso y los fusiles. Fue una persona consecuente con sus ideales, que da todo, incluso su vida. Después, el de la palabra, el del verso. A mi juicio, los poemas de Miguel Hernández sobresalen sobre la pléyade de escritores de su tiempo, una nueva Edad de Oro de la literatura en castellano, que aúna tres generaciones: la del 98, la del 27 y la del 35. Machado, Lorca y Hernández son tres poetas que han marcado las vidas de muchos millones de españoles y de otros muchos fuera de nuestras fronteras.</p>								</div>
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									<p><strong>¿</strong><strong style="font-style: inherit; text-align: var(--text-align); background-color: var(--ast-global-color-5); color: var(--ast-global-color-2);">Qué pesa para usted más en él: el poeta del amor, el del combate o ese hombre infausto que se arrastra por las cárceles?<br /></strong>Como persona era alegre, jovial, familiar, cercano y con un alto aprecio por la amistad. Su infortunio es causado por la feroz represión en frío con la que Franco construye un país herido por los asesinados, por el silencio y el terror. Represión que sufre en sus carnes en una guerra que no fue civil sino un golpe militar fascista. Franco culminó su victoria militar de manera más cruel y vengativa que la comenzada. El exterminio era el marco que Franco se había fijado: eliminar a cuanto sonara a rojo, a comunista, a libertad. Miguel Hernández, a pesar de las penalidades por las que pasa, tiene la fuerza moral de negarse a vender su vida por el plato de lentejas que, en su momento, le ofrecen: renegar de sus convicciones, del Partido Comunista, afirmar que entró en él engañado. Únicamente acepta el casamiento póstumo religioso y solo para dejar como viuda legal a Josefina, evitando que su hijo fuera expósito.</p><p><strong>Hablemos de su condición de poeta del amor.</strong><br />Los escritos en donde el amor está como paisaje de fondo tanto como los poemas que hablan de la lucha por las libertades y la justicia tienen la misma carga de verdad, de autenticidad y esto se nota, es lo que diferencia la poesía de Miguel de muchos otros. Su ‘Elegía a Ramón Sijé’ tiene tanta carga de rebeldía como ‘Aceituneros de Jaén’ lo tiene de belleza. Su verso, en las poesías reivindicativas como en las sentimentales, produce, crea y acrecienta los sentimientos.</p>								</div>
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					<p class="elementor-heading-title elementor-size-default">"Los poemas de Miguel Hernández sobresalen sobre la pléyade de escritores de su tiempo, una nueva Edad de Oro de la literatura en castellano, que aúna tres generaciones: la del 98, la del 27 y la del 35"</p>				</div>
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									<p><strong>¿Cómo ve esa especie de conexión que tiene con la tierra, con el paisaje, con el mundo primitivo?</strong><br />Su comunión con los valores primarios: la tierra, el trabajo, la diferencia de clases en una ciudad, Orihuela, conservadora,<br />reaccionaria y capital religiosa del sur del País Valenciano es intensa y continua. A él le toca servir de yunque. Desde muy pequeño pastorea el hato de ganado, ochenta o noventa cabezas, y eso le ayuda a pegarse al terreno, a sentir la tierra como la médula de su mundo. Por su formación, es sensible al mundo rural y a la situación de miseria y de incultura que vive una gran parte de sus paisanos. Al tiempo, desde la necesidad de saber, conoce los efectos nocivos de la incultura, de la ignorancia. Primeros poemas como ‘La palmera’, que cantó Serrat en su segundo álbum, o versos más elaborados como los de ‘Vientos del pueblo’ se nutren del paisaje y de la necesaria cultura para todos como llave de progreso. Sus viajes con las Misiones Pedagógicas puede que fueran su etapa más feliz: en ella combinaba el conocimiento del paisaje, de los pueblos, con el aporte de instrucción, siquiera básica.</p><p><strong>¿Qué quiere resaltar en su obra teatral, que le dedica? ¿Qué no sabemos de Miguel Hernández? ¿Qué debemos saber o recordar si es que lo hemos olvidado?</strong><br />Sobre todo su bonhomía y su actitud consecuente, responsable en todos los partidos que jugó. Su relación con los amigos, con el amor, con el deber. La rotura de esa red que el canónigo Almarcha, lo que tal persona simbolizaba, tejió en su momento para alejarlo de su conciencia que lo impulsaba a involucrarse, cada día más, con ese intento de luchar por la justicia, por la igualdad, por la cultura para el pueblo. Simbolizado todo por la República. Esta pequeña obra es un recorrido puntual por su vida, también por sus emociones en un pulso con los fantasmas de las personas que lo marcaron. Los versos de Miguel Hernández son un recordatorio constante de lucha, de responsabilidad, de valores. No es por casualidad que el alcalde Almeida y la presidenta Ayuso quisieran borrar su recuerdo a base de martillazos en su poesía. La autenticidad de ellos, la sintonía entre lo que piensa, lo que dice, lo que escribe con una belleza increíble y lo que hace, es transparencia pura en sus obras. Esa es la auténtica carga de profundidad de sus escritos.</p>								</div>
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					<p class="elementor-heading-title elementor-size-default">“La autenticidad de sus versos, la sintonía entre lo que piensa, lo que dice, lo que escribe con una belleza increíble y lo que hace, es transparencia pura en sus obras. Esa es la auténtica carga de profundidad de sus escritos"</p>				</div>
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									<p><b>La vida no fue generosa con él casi nunca, sobre todo desde la Guerra Civil.<br /></b>Miguel Hernández se alinea de manera firme con la libertad del ser humano, con su autonomía y con la interrelación entre la persona y el trabajo. En su recorrido por los frentes de la guerra, en sus escritos deja clara su idea crítica ante cualquier tipo de explotación, ante cualquier tipo de seguidismo incontrolado, también si este fuera de un partido político. Quizá se desconoce bastante su devoción hacia la libertad del individuo, su repulsión ante cualquier tipo de explotación de la persona, tanto física como anímica. De ahí su crítica ante una iglesia que era instrumento del poderoso. La persona es sujeto libre de su propia vida y de su propia historia y el sentido de su existencia no lo puede sustituir ninguna organización o partido.</p><p><b>¿Qué quieres resaltar en tu obra teatral? ¿Qué no sabemos de Miguel Hernández? ¿Qué debemos saber o recordar si es que lo hemos olvidado?<br /></b>Sobre todo su bonhomía y su actitud consecuente, responsable en todos los partidos que jugó. Su relación con los amigos, con el amor, con el deber. La rotura de esa red que el canónigo Almarcha, lo que tal persona simbolizaba, tejió en su momento para alejarlo de su conciencia que lo impulsaba a involucrarse, cada día más, con ese intento de luchar por la justicia, por la igualdad, por la cultura para el pueblo. Simbolizado todo por la República. Esta pequeña obra es un recorrido puntual por su vida, también por sus emociones en un pulso con los fantasmas de las personas que lo marcaron.<br />Los versos de Miguel Hernández son un recordatorio constante de lucha, de responsabilidad, de valores. No es por casualidad que<br />Almeida y Ayuso quisieran borrar su recuerdo a base de martillazos en su poesía. La autenticidad de ellos, la sintonía entre lo que piensa, lo que dice, lo que escribe con una belleza increíble y lo que hace, es transparencia pura en sus obras. Esa es la auténtica carga de profundidad de sus escritos.<br />Miguel Hernández se alinea de manera firme con la libertad del ser humano, con su autonomía y con la interrelación entre la persona y el trabajo. En su recorrido por los frentes de la guerra, en sus escritos deja clara su idea crítica ante cualquier tipo de explotación, ante cualquier tipo de seguidismo incontrolado, también si este fuera de un partido político.<br />Quizá se desconoce bastante su devoción hacia la libertad del individuo, su repulsión ante cualquier tipo de explotación de la persona, tanto física como anímica. De ahí su crítica ante una iglesia que era instrumento del poderoso. La persona es sujeto libre de su propia vida y de su propia historia y el sentido de su existencia no lo puede sustituir ninguna organización o partido.</p><p><b>80 años después de su muerte, ¿cuál dirías que es su legado, qué nos enseñó?</b><br />En su ochenta aniversario, en su centenario, dentro de doscientos, trescientos años, el legado más valioso que seguirá quedando es su autenticidad, la fuerza arrolladora de la verdad de sus versos enmarcada en la verdad de su vida, de su muerte, de sus acciones. Si se instituyera la figura del “santo laico”, Miguel Hernández sería uno de ellos sin dudar.<br />Enseñó a su generación, también a las posteriores, el valor de la dignidad, del altruismo, del compromiso, de la utopía. La riqueza de la solidaridad, de una generosidad y entrega personal tan opuesta al concepto de la caridad cristiana. Enseñó, de forma fehaciente, con su lucha y su vida, que puede y debe haber otro horizonte de igualdad.</p><p><b>El otro día Serrat cantó 3 temas suyos. Emocionantes las “Nanas de la cebolla” y “Para la libertad”. ¿Qué composiciones te emocionan a ti?</b><br />Por supuesto, las dos citadas estremecen cuando se leen o se escuchan. Hay varias más cuya escucha impresiona igualmente. Desde “Andaluces” , el “Niño yuntero”, la propia “Elegía” o “Llegó con tres heridas”. Quizá la versión de “Andaluces de Jaén” de Paco Ibáñez es el verso musicalizado de Miguel que más me impactó. Me sigue impactando cuando la escucho en el disco “Paco Ibáñez en el Olympia de 1.969”.</p><p><b>¿En qué va a consistir vuestro homenaje?</b><br />Son dos jornadas en donde se ha querido incluir, a una escala modesta puesto que todo se ha hecho en base a la generosidad de cuarenta participantes, la imagen, la palabra, la música, el teatro —es decir, la interpretación—, la didáctica y el fondo de sus versos.<br />El primer día, el miércoles, alrededor de ¡VIVES!, una pequeña obra de teatro que he escrito para la ocasión —interpretada tanto por profesionales como Luis Trébol, Loretta García o Rufino Ródenas como por aficionados sacados de dos grupos de teatro, el Avempace y el de Tertulia Albada— se insertan en los entreactos, cuatro, una actuación del cantautor Diego Escusol, allí estrenará una canción compuesta de manera expresa, dos videos con imágenes relacionadas con el poeta, algunas de ellas muy poco conocidas cedidas por la Fundación, y en el último entreacto actuará una coral, “Para la Libertad”, reunida “ad hoc”.</p><p><b>¿Y el jueves?</b><br />El jueves, al día siguiente, una conferencia dada por Joan Pàmies, escritor, editor, crítico y co-fundador del Patronato “Miguel Hernández”, nos relatará las actitudes del poeta hacia sus distintos estadios en la vida. Anécdotas poco conocidas y la historia de Miguel contada de la manera más fidedigna. Pamies es, quizá, la persona que mejor conoce la vida del poeta, desde su niñez hasta su muerte/asesinato. Alternará la conferencia con el recitado de algunos de sus poemas, planteados de manera cronológica, por parte de los magníficos rapsodas Luis Trébol y Loretta García. Acompañados musicalmente por Alberto Moreno del grupo Amankay.<br />Finalmente, se ha querido agrupar la palabra y la imagen de los actos. La obra de teatro, texto de la conferencia, fotos de los videos, canciones y algunos de los poemas que se recitarán se han reunido en un libro del que se podrá disponer cualquiera de los dos días.</p><p><b>¿Algo más?</b><br />Hay que remarcar el ilusionado esfuerzo de estas cuarenta personas que, generosamente, han cedido una buena parte de su tiempo y esfuerzo preparando los actos a pesar de la escasez de medios, incluso de local para ensayos. Esas cuarenta personas son las grandes protagonistas de un testimonio que desea ser sincero, que enaltezca su recuerdo, su palabra y su vida.</p>								</div>
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							Antón Castro						</h4>
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						<p>Redactor de Cultura de HERALDO DE ARAGÓN</p>
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		<title>Hace 2.000 años y hoy en día, el amor y el dinero siguen siendo los que mueven el mundo</title>
		<link>https://carlostundidor.es/hace-2-000-anos-y-hoy-en-dia-el-amor-y-el-dinero-siguen-siendo-los-que-mueven-el-mundo/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 22 Jun 2022 07:46:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevista con ...]]></category>
		<category><![CDATA[Meloussa, el ocaso de un sueño]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La entrevista de la última El autor aragonés presentó en Senda &#8216;Meloussa&#8217;, una novela histórica sobre la conquista romana de [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://carlostundidor.es/hace-2-000-anos-y-hoy-en-dia-el-amor-y-el-dinero-siguen-siendo-los-que-mueven-el-mundo/">Hace 2.000 años y hoy en día, el amor y el dinero siguen siendo los que mueven el mundo</a> se publicó primero en <a href="https://carlostundidor.es">Carlos Tundidor Diaus</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[		<div data-elementor-type="wp-post" data-elementor-id="705" class="elementor elementor-705" data-elementor-post-type="post">
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					<p class="elementor-heading-title elementor-size-default">La entrevista de la última</p>				</div>
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					<h2 class="elementor-heading-title elementor-size-default">El autor aragonés presentó en Senda 'Meloussa', una novela histórica sobre la conquista romana de Menorca</h2>				</div>
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									<p>El escritor zaragozano Carlos Tundidor presentó la pasada semana en Librería Senda <a href="https://carlostundidor.es/libro/meloussa-el-ocaso-de-un-sueno/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="21" title="Meloussa, el ocaso de un sueño" target="_blank" rel="noopener">Meloussa</a> (Imperium), una novela histórica que sitúa al lector en el 123 a. C., durante la conquista romana de Menorca, en el que la pasión, el amor y el egoismo se entrecruzan con la feroz resistencia de los honderos menorquines contra las legiones romanas.</p><p><b>¿De dónde viene su vinculación a Menorca?<br /></b><span style="font-style: inherit; font-weight: inherit; text-align: var(--text-align); background-color: var(--ast-global-color-5); color: var(--ast-global-color-2);">A raíz de dos viajes que hice en solitario, pateándome la isla y descubriéndola bastante bien, me gustó mucho y me di cuenta de que no había casi nada escrito sobre la conquista romana de Menorca. Había mucha documentación sobre el periodo talayótico (prerromano) pero nada sobre el periodo romano. El segundo viaje que hice ya tenía en mente una vaga idea de hacer algo, sin saber muy bien qué, y comencé a documentarme. Y tras esos dos viajes he regresado tres veces más.</span></p><p><b>¿Qué hay en la romanización de Menorca que sea novelable?</b><br /><span style="font-style: inherit; font-weight: inherit; text-align: var(--text-align); background-color: var(--ast-global-color-5); color: var(--ast-global-color-2);">La diferencia entre Mallorca y Menorca es que la primera, siendo más grande y más poblada, tuvo un periodo de romanización más pequeño. En Menorca la resistencia fue mucho mayor, creo que porque era una isla más indómita y porque los honderos menorquines estaban mucho más bregados en las dos últimas guerras púnicas. Y además pasa una cosa&#8230; con Mallorca no me habría atrevido. Plantear una novela histórica para alguien que no es historiador es difícil, pero en el caso de Menorca es más abarcable.</span></p><p><b>¿Qué parte de la novela es ficción y qué parte es histórica?<br /></b><span style="font-style: inherit; font-weight: inherit; text-align: var(--text-align); background-color: var(--ast-global-color-5); color: var(--ast-global-color-2);">Yo digo que Meloussa es una novela de fondo histórico, porque le doy más trato a la parte de ficción que a la historia. Quizá un 60% de la novela es ficción. La parte histórica esta muy bien documentada, pero me ha interesado más insistir sobre los sentimientos de amor, poder, avaricia&#8230; eso tan universal que ha estado en las personas a lo largo de toda la humanidad.</span></p>								</div>
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					<p class="elementor-heading-title elementor-size-default">"Esta vez me he atrevido con una novela de fondo histórico, pero seguramente será la última vez porque no es mi territorio"</p>				</div>
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									<p><strong>¿Qué historia desarrolla &#8216;Meloussa&#8217;?</strong><br />Habla de Quinto Cecilio Metele, que después fue El Baleárico, de su hijo, que en aquel momento tenía 13 años, que ya eran suficientes para que el hijo de un gran patricio de Roma hubiera comenzado la instrucción militar. Nadie puede asegurar si a los 13 años el chico estaba en Mallorca y Menorca, pero tampoco lo contrario, así que yo lo sitúo allí. Y se da un triángulo amoroso, casi un cuadrángulo. El chico se enamora de la mujer que ha elegido su padre como concubina, y ella, que es el nudo central de la novela, se debate entre el cariño del romano, que es relativamente cómodo y seguro, y el amor que siente por el hombre que dirige la resistencia contra el romano.</p><p><strong>Una de las tesis de su novela es que las pasiones y las pulsiones son las mismas ahora que hace 2.000 o 5.000 años&#8230;<br /></strong>Antes la moneda era el sextercio y el denario y ahora son el dolar y el euro, pero siempre ha habido gente que se ha movido solo por el dinero, y gente que se mueve solo por el amor. Hace 2.000 años y hoy en día. Por suerte o por desgracia esas pasiones siguen siendo las que mueven el mundo.</p><p><strong>¿Usted es de los primeros o de los segundos?<br /></strong>Yo creo que soy de los del amor. No hay que ser ingenuo, y el afán de riqueza y poder ha dirigido la humanidad siempre. Pero creo que poco a poco estamos cambiando a mejor&#8230; Y si no nos cargamos este mundo a base de contaminarlo o porque a algún loco se le ocurre pulsar algún botoncito, me parece que el amor, el compartir cosas, el altruismo será cada vez más importante entre las personas.</p><p><strong>&#8216;Meloussa&#8217; es un gran salto al vacío para usted, autor de muchos libros de relatos breves, poemas y alguna novela, pero desde luego no histórica&#8230;</strong><br />Es la primera, y quizá la última.</p><p><strong>¿Tan traumático ha sido?<br /></strong>No, no, al contrario. Pero no es mi terreno. Tengo una novela que Mira publicará el año que viene, y tengo otra empezada. Estoy con un proyecto de teatro sobre Miguel Hernández, que me gusta mucho, que el 26 y el 27 de junio podrá verse en el Museo de Historias en Zaragoza. Me gustaría publicar un libro próximamente sobre teatro, aunque no tenga mucho tirón comercial, y relato corto sigo escribiendo frecuentemente. Es decir, estoy haciendo un montón de cosas, y cosas diferentes, pero creo que será difícil que me atreva con una segunda novela histórica. Está funcionando bien y la experiencia ha sido bonita, pero para alguien que no es historiador no es fácil, por una lado encontrar el hecho histórico relativamente desconocido y que sea lo suficientemente potente como para novelarlo.</p>								</div>
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							Miguel Ángel Artigas						</h4>
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						<p>Diario de Teruel</p>
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		<p>La entrada <a href="https://carlostundidor.es/hace-2-000-anos-y-hoy-en-dia-el-amor-y-el-dinero-siguen-siendo-los-que-mueven-el-mundo/">Hace 2.000 años y hoy en día, el amor y el dinero siguen siendo los que mueven el mundo</a> se publicó primero en <a href="https://carlostundidor.es">Carlos Tundidor Diaus</a>.</p>
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		<title>Cazarabet conversa con Carlos Tundidor: Meloussa</title>
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		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 12 Oct 2021 07:40:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevista con ...]]></category>
		<category><![CDATA[Meloussa, el ocaso de un sueño]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En su última novela, esta vez histórica, Carlos Tundidor se adentra en la Roma en expansión por el Mediterráneo. Edita [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://carlostundidor.es/cazarabet-conversa-con-carlos-tundidor-meloussa/">Cazarabet conversa con Carlos Tundidor: Meloussa</a> se publicó primero en <a href="https://carlostundidor.es">Carlos Tundidor Diaus</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignright wp-image-547" src="https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-melousa.jpg" alt="" width="400" height="586" srcset="https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-melousa.jpg 907w, https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-melousa-205x300.jpg 205w, https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-melousa-699x1024.jpg 699w, https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-melousa-768x1125.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" />En su última novela, esta vez histórica, Carlos Tundidor se adentra en la Roma en expansión por el Mediterráneo.</p>
<p>Edita esta novela histórica, no exenta de amor, la editorial Imperium que nació, valiente y descarada, en plena pandemia….</p>
<p>Detrás de esta apuesta están Raúl Lahoz y Arancha García que para sacar adelante sus libros creen en el capital de la cantera de escritores y escritoras aragonesas, antes que todos…</p>
<p>Edita Imperium, desde poesía a novela erótica con narrativa del realismo, la ciencia ficción, la fantasía, la novela histórica y el terror.</p>
<p>En la pandemia y fruto de ella la editorial ha optado por hacer tiradas más cortas de libros y en vez de las presentaciones de siempre realizan actos concretos y muy controlados que se convierten en acercamientos, con conversaciones, con el autor como sería el presente caso</p>
<p>La sinopsis del libro: Año 123 adC. Roma quiere convertir el Mediterráneo en un lago de su propiedad. En unas islas, las Gymnesias, la loba romana y los estandartes de las legiones todavía no ondean, dominadas por los pueblos baleáricos. Quinto Cecilio Metelo, cónsul de roma, necesita la conquista de unas tierras nuevas que se puedan añadir al imperio y que, además, le proporcione &lt;&lt;un triunfo&gt;&gt;. La isla más pequeña, la <a href="https://carlostundidor.es/libro/meloussa-el-ocaso-de-un-sueno/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="21" title="Meloussa, el ocaso de un sueño" target="_blank" rel="noopener">Meloussa</a> fenicia, resistió por mucho tiempo la conquista, mucho más de todo los que los estrategas romanos pensaron. El amor, la pasión por una mujer, también intervino en la conquista. Quinto pasó a las hojas de la Historia como &lt;&lt;El Baleáricus&gt;&gt;, y la isla escribió una página sangrienta, épica y de romance, necesaria para pasar a ser la Minórica romana.</p>
<p>El autor, Carlos Tundidor:</p>
<p>Carlos Tundidor Diaus, Ingeniero Químico, profesionalmente ejerce como Director gerente de una empresa de Ingeniería fundada en 1976.</p>
<p>Los escritos aparecen editorialmente en 2010. Ediciones Certeza le publica su primer libro, una colección de relatos cortos editada bajo el título “<a href="https://carlostundidor.es/libro/susurros-al-viento/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="26" title="Susurros al viento" target="_blank" rel="noopener">Susurros al viento</a>”. A ese volumen le seguirá otro, también de novelas breves, con el nombre de “<a href="https://carlostundidor.es/libro/el-pueblo-que-no-sabia-reir/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="14" title="El pueblo que no sabía reír" target="_blank" rel="noopener">El pueblo que no sabía reír</a>”.</p>
<p>Su primera novela se publica en 2012, la misma editorial le publica “<a href="https://carlostundidor.es/libro/7-dias-de-gloria/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="4" title="7 días de gloria" target="_blank" rel="noopener">7 días de Gloria</a>”, novela de corte social ambientada en Madrid.</p>
<p>Posteriormente aparecerán: “<a href="https://carlostundidor.es/libro/10-historias-bajo-el-felpudo/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="2" title="10 historias bajo el felpudo" target="_blank" rel="noopener">10 Historias bajo el felpudo</a>”, libro de relatos, un ensayo novelado sobre seis de los mejores poetas republicanos, “<a href="https://carlostundidor.es/libro/cuando-las-bestias-se-disfrazan-de-hombres/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="7" title="Cuando las bestias se disfrazan de hombres" target="_blank" rel="noopener">Cuando las bestias se disfrazan de hombres</a>”. En 2016, en la colección Cantela, publica “<a href="https://carlostundidor.es/libro/banderines-de-enganche/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="6" title="Banderines de enganche" target="_blank" rel="noopener">Banderines de enganche</a>”, colección de relatos sobre marginación. Ese año publica “<a href="https://carlostundidor.es/libro/madruga-con-rabia-el-horizonte/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="20" title="Madruga con rabia el horizonte" target="_blank" rel="noopener">Madruga con rabia el Horizonte</a>”, su primer poemario.</p>
<p>Antes de finalizar el mismo año, Editorial Comuniter le publica su segunda novela, “<a href="https://carlostundidor.es/libro/el-viejecito-de-los-zapatos-rojos-y-otros-cuentos-inmorales/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="15" title="El viejecito de los zapatos rojos y otros cuentos inmorales" target="_blank" rel="noopener">El viejecito de los zapatos rojos y otros cuentos inmorales</a>”.</p>
<p>En enero de 2018 publica nuevo libro, esta vez es de artículos: “<a href="https://carlostundidor.es/libro/dos-anos-alrededor-de-facebook/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="9" title="Dos años alrededor de Facebook" target="_blank" rel="noopener">Dos años alrededor de Facebook</a>”. Su penúltimo libro publicado, presentado en abril, en el Teatro Principal, es una colección de diez novelas breves articuladas en torno al agua: “<a href="https://carlostundidor.es/libro/la-salvaje-mirada-del-agua/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="18" title="La salvaje mirada del agua" target="_blank" rel="noopener">La salvaje mirada del agua</a>”.</p>
<p>En diciembre de 2018, Mira Ediciones publica su libro: “<a href="https://carlostundidor.es/libro/esperare-a-que-hayas-muerto/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="16" title="Esperaré a que hayas muerto" target="_blank" rel="noopener">Esperaré a que hayas muerto</a>”. Una amplia novela en la que, rozando el género negro, nos lleva por los últimos 40 años de nuestra historia persiguiendo a unos ex &#8211; policías de la BPS franquista.</p>
<p>En Marzo de 2020 presenta su último libro: “<a href="https://carlostundidor.es/libro/permiso-giramos-a-la-izquierda/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="24" title="Permiso, giramos a la izquierda" target="_blank" rel="noopener">Permiso, giramos a la izquierda</a>” un libro profusamente ilustrado de 600 páginas con 260 artículos sobre temas de actualidad y temas sociales. Editorial Anteo.</p>
<p>En 2020 también ha publicado un pequeño libro sobre la Despoblación en España y otro sobre un espectáculo montado en 2019 y titulado “1939”.</p>
<p>Ha participado en antologías diversas publicadas con otros autores: “Salou en la memoria”; “Palabras contadas”; “Un día de fiesta”; “Plazuelas para el sosiego”; “Fondeadero de sueños”; “La quintaesencia de Albada”; “<a href="https://carlostundidor.es/libro/terra-vacua/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="27" title="Terra Vacua" target="_blank" rel="noopener">Terra Vacua</a>” y algunos otros.</p>
<p>Pertenece a la Asociación Aragonesa de Escritores, fundador de la Asociación Cultural Albada, socio de Amigos del Libro, Director un tiempo de la colección “Relatos” de Editorial Comuniter, coordinador de un Certamen de Relatos Cortos que va por su octava edición, cuyo lema es “Tierra Vacía” y que quiere poner voz, palabra y espacio a un problema estructural, quizá el mayor que podamos tener en esta península: la despoblación. Animador de numerosos eventos culturales y literarios.</p>
<h2>Entrevista</h2>
<p><strong>Amigo, Carlos ¿qué te ha hecho o motivado adentrarte en la novela histórica sumergiéndote en la Roma que buscaba la expansión, sobre todo por el Mediterráneo….?</strong><br />
Hace 15 años me sumergí en Menorca. Había acabado una etapa de mi vida, una separación amistosa y me fui en mochila y tienda de campaña, solo, a una isla que me atraía y que no conocía. Pasé nueve o diez días pateando la isla a fondo. La contemplación de tantos poblados talayóticos me subyugó. Quizá suficiente como para comenzar a investigar, luego en casa, acerca de esa cultura.</p>
<p><strong>¿Tienes que haberte puesto mucho, mucho las pilas en la historia de este período de la Roma, la empiezas con la muerte del pater familia Quinto Cecilio “Baleáricus”, que era, a la vez, hijo de Quinto Cecilio Macedónicus… estamos en tiempos en que los míticos Escipiones ya habían pasado por la historia…?<br />
</strong>Una vez vuelto de Menorca, me empecé a documentar. Primero la propia cultura indígena, después la inmersión en la “Pax Romana”. Entonces fue cuando, hasta donde pude alcanzar, llegué a la conclusión de que no existía ningún libro que narrara la conquista de la isla. Mucho menos una novela de corte histórico. En esos años eran la “gens” Caecilia y la de los Gracos las dominadoras en el Senado romano de la República.</p>
<p><strong>Le pones voz de primera persona del singular en la figura y lo que nos va contando el hijo de Baleáricus y el nieto de Macedónicos que, entre los sollozos de toda su familia, nos va narrando cómo se fue gestando su familia y en cómo contribuyeron a “hacer grande” a la República que era Roma…<br />
</strong>Me pareció una buena manera de comenzar. No hay constancia, de ninguna manera, que el hijo de Quinto lo acompañara en la conquista. Tampoco de lo contrario. Esta es una de las licencias de las que me apropio para crear la ficción. Un Quinto explicando, una vez que comprende las nostalgias del Quinto padre, el sacrificio sentimental del general que se debate entre el amor, el deber, el sacrificio…</p>
<p><strong>La familia Caecilia—gens Cecilia&#8211;… querida por muchos, pero, a la vez, odiada por no pocos, sobre todo por otras familias… era la Roma, casi más que nunca, de una competencia bestial entre familias, entre alianzas ,entre lealtades y deslealtades… nada que no sepamos ni notemos hoy y ahora en el presente, es el “pan nuestro de cada día”</strong><br />
Las “gens” Caecilia y Graco eran los pilares del Senado. Pero unos pilares que se odiaban y ponían todas las zancadillas posibles que imposibilitaran los ascensos del contrario. Muchas veces ponían sus propias ambiciones personales anteponiéndolos a las necesidades de la República. No obstante, esa época fue la más resplandeciente de Roma como civilización. Efectivamente, hoy como ayer, parte de nuestros dirigentes, de nuestros políticos, anteponen la avaricia y los logros personales a los del país que representan y por el que dicen sacrificarse. Poniendo los puntos sobre las íes, ni entonces ni ahora es generalizada la corrupción, todavía hay dirigentes que son honestos, lo que ocurre es que son pocos, muy pocos. Al menos entre los importantes.</p>
<p><strong>Luchas que se trasladaban al Senado… con muchas ambiciones que querían ser Cónsules de la República Romana…<br />
</strong>Los cargos principales, jefe de pretorio, los dos cónsules temporales, el Tribuno responsable de las cohortes que guardaban la metrópoli, el responsable de lo que podríamos llamar, hoy, el mercado de alimentos y su distribución, el Tribuno de la plebe en contraposición al poder de los patricios… eran “piezas” esenciales para la arquitectura del poder en Roma. Unas veces eran ellos mismos los detentadores de los puestos como en el caso de Quinto y de su conquista de las Gymnesias, otras eran peones puestos por esos patriarcas a su disposición de manera que, gracias a ellos, aumentaran su poder, influencia y riquezas. Tampoco hemos inventado nada en nuestros días, solamente y quizá, la sofisticación del poder con la aparición de una Justicia amañada y de la fontanería financiera.</p>
<p><strong>Y en todas “las grandes familias” hay miembros que se desenvuelven mejor en las estrategias y en los campos de batalla o al contrario siempre hay gentes más hábiles en el Senado, y las intrigas y habilidades políticas….puede que, a priori, dé como más miedo o respeto el campo de batalla, pero lo de las intrigas políticas da mucho miedo… porque las traiciones y trampas… las más de las veces a cuál más hipócrita…<br />
</strong>En la República romana las intrigas políticas eran “pan nuestro de cada día”. Hubo miembros de las grandes familias romanas (casi todas patricias) que se desenvolvían muy bien en esos ambientes. Lo que ocurre es que el “modus vivendi” que se remontaba al origen, obligaba a los jefes de esas familias que querían poder a identificarse con el ejército. De manera que tenían muchas puertas abiertas para el Senado, el poder y la intriga, si existía un tiempo en el que fueran cónsules. Quinto, lo mismo que su padre, para mantener su ascendiente como “gens” necesitaba un “triunfo” militar.</p>
<p><strong>La portada nos recuerda a los míticos y aguerridos honderos que vendieron cara su tierra y que, si mal no recuerdo, también se lo pusieron mal a los míticos Escipiones cuando eran o fueron aliados de Aníbal…</strong><br />
Los honderos baleáricos eran míticos en todo el Mediterráneo. Tres hondas de diferente largura y para diferentes proyectiles eran su bagaje. Su puntería era proverbial de manera que la leyenda que se cuenta acerca de las madres que impedían la comida a sus hijos pequeños salvo que fueran acertando con sus hondas objetivos más difíciles con el paso de los días, parece que fue cierta. Los honderos de las Gymnesias eran mucho más mortíferos como tropa que cualquier centuria de la legión. Hannibal lo entendió así y era una tropa elegida y mimada en su ejército.</p>
<p><strong>Las expediciones y lo que vivían en ellas dejaron a muchos romanos “tocados de por vida”… es lo que le pasa a Baleáricus, ¿no?</strong><br />
Un cónsul de la República en una expedición militar ponía una gran parte de los gastos necesarios (pagas de legionarios, logística, viajes, flota…) de su propio pecunio. La contrapartida era el botín. Una parte de él era para el jefe de la expedición. Muchas veces, la campaña militar (como en el caso de los Escipiones con Hannibal) eran tan largas que afectaban a sus vidas personales. Este fue el caso de Quinto Cecilio.</p>
<p><strong>Tú inicias el relato poniendo en contexto a Roma: cuando Trajano estaba en el poder…por qué eliges a esta época, justo el año en el mítico puente sobre el Danubio&#8212;diseñado y construido bajo las órdenes de Apolodoro de Damasco&#8212; en la actual Rumania—entre Drobeta –Tumu Severin,en Rumanía y Kladovo , en Serbia, se puede inaugurar&#8211;, cuando se inicia la segunda guerra o conquista Dacia….</strong><br />
Inicio el relato en la época republicana. La etapa de los emperadores comenzaría en el siglo I pero después de Cristo. La época de los Césares principió con Julio en el año 49 d.C. Trajano, jefe militar aclamado, fue elegido emperador por el Senado en el 98 d.C. En la época que comienzo el relato era la familia de los Gracos quienes dominaban el Senado: Tiberio y su hermano Cayo Sempronio. Este último fue elegido tribuno en el 123 adC., precisamente. El objetivo esencial de Cayo Sempronio era el debilitamiento del Senado. Una de las familias más opuestas a los Gracos, tanto a nivel personal como político, era la familia de Quinto, la “gens” Caecilia.</p>
<p><strong>Pero el peso de la novela es alrededor del año 123aC, el año de la anexión o mejor dicho conquista de las Baleares… la historia pesa mucho en esta narración…la historia y sus ambiciosos narradores, ¿verdad?<br />
</strong>Uno de los trasfondos de la novela es la pugna personal y política entre estas dos familias. No se ahonda en ello pero sale en varios pasajes. La familia Cecilia, y el jefe de la familia por lo tanto, necesita una ambiciosa victoria militar que consolidara ese “triunfo” y colocara a su familia en la cúspide.</p>
<p><strong>El hijo de Baleáricus, Quinto Cecilio Metelo Nepote, nos va narrando lo acontecido, lo pasado por la vida, sobre todo de su padre, heredero de Macedónicus….que vivió “ese día del Triunfo”… quizás a lo que más aspira un militar romano&#8212;también fue político&#8212;, recordemos que consiguió el Triunfo gracias a la adhesión de sus islas Mediterráneas, las actuales Baleares, al menos las dos principales fundando ciudades como Palma y Pollentia…</strong><br />
Un “triunfo” era el acontecimiento militar y civil más importante a lo largo de los casi cuatro siglos que duró la República romana, hasta la imposición de la dictadura por parte de Julio César. Después, siguieron existiendo triunfos, pero mucho más debilitados. Al emperador de turno no le complacía demasiado el ascendiente de otros jefes militares. El “triunfo” solo se concedía cuando las victorias eran grandes o aplastantes o, sobre todo, al incorporar un territorio importante al imperio de Roma. Es claro que la mayor ambición de un militar era desfilar en Roma mientras la plebe, patricios, Senado, toda Roma, le aclamaba en el desfile.</p>
<p><strong>Baleáricus vuelve de las islas… sí, lo hace físicamente, pero nunca deja de hacerlo ni mental ni anímicamente… una parte de él siempre se quedará entre las islas y con las islas…<br />
</strong>He intentado poner a un nivel mayor el plano de los sentimientos sobre el de los acontecimientos militares. He querido dotar de “alma” a la conquista de la isla. Para ello están los cuatro grandes protagonistas: los Quintos, padre e hijo, Aunia y Tarbanto, el enamorado de Aunia. A los cuatro les cambia la vida. También a Quinto hijo gracias al recuerdo turbador de la muchacha.</p>
<p><strong>Porque ésta es una novela histórica pero con esos trazos en los que el amor penetra en la vida de los protagonistas de tal manera que los puede quebrar… un amor que uno, caso de Quinto Cecilio, lleva impreso en la tristeza melancólica de su mirada… una tristeza que se adentra en un nombre el de Aunia…<br />
</strong>Así es. La parte histórica existe con la mayor fidelidad que he podido hacia los grandes detalles históricos, pero la ficción tiene un protagonismo esencial sin perder ápice, al menos eso he querido, la Historia. Y dentro de la ficción, el amor, el odio. El amor, junto con el ansia de poder, han sido —son— los grandes motores de los personajes que han ayudado a mover la Historia. Quinto gana cinco mil kilómetros cuadrados para Roma, gana un “triunfo” y un apodo para la Historia, gana riquezas para su casa, pero pierde, en cierta manera, la porción de la vida que le resta de vivir.</p>
<p><strong>Estas tristezas son o suelen ser secretos, pero casi todos los secretos tienen guardianes…en este caso uno de los principales guardianes es su hijo, el que nos cuenta la historia en primera persona…<br />
</strong>Es el único que sabe la razón de la melancolía paterna. El único que comprende las razones de su abulia con respecto a la popularidad de su padre, el único que entiende la tristeza de por vida del “pater familiae”. Y lo más importante, en cierta manera es el único que la justifica en su fuero interno. Tal es la impresión que a él mismo le ha afectado la historia con la balear.</p>
<p><strong>Hazañas, ambiciones, familia, lealtades…conocer al verdadero amor, guerras, batallas, secretos, medias verdades, medias mentiras… la vida que se impone y nos impone… ¿es eso lo que quieres contar, pero dentro del género de la novela histórica y tirando del hilo de Quinto Cecilio Metelo?<br />
</strong>Realmente, en lo que he querido profundizar ha sido en el alcance del amor, de amores distintos y de sacrificios distintos a causa de él. No es el mismo amor el que profesa Quinto hacia la balear que el amor de Tarbanto. Tampoco es idéntico el planteado por la mujer hacia esos dos hombres. Asimismo, no tienen el mismo alcance los distintos niveles de sacrificio de esas tres personas. Es una especie de triángulo con un, casi, “cuarto” lado, el narrador.</p>
<p><strong>El propio hijo de Quinto Cecilio nos explica que él también se siente entre cautivado e hipnotizado por su padre…así que es fácil que muestre esa empatía, casi compasión, por la melancolía de su padre, ¿verdad?</strong><br />
Es el propio hijo de Quinto el que se siente, también, enamorado de la mujer que cautiva a su padre. Es la explosión del paso de niño a joven. En cierta forma, a lo largo del tiempo de relación de su padre con la bella muchacha, se siente algo más que subyugado, no sabe qué es, pero espera cada momento en que puede visionar a la mujer con ilusión, con pasión, con los sentidos desbocados. No lo sabe, pero será su primer amor, el más intenso, el de la pubertad.</p>
<p><strong>Manejarse en el escenario socio político de la República Romana en esos tiempos de expansión, siempre quería más Roma, no ha debido ser nada fácil…<br />
</strong>La novela ha sido soportada por un proceso muy amplio, tanto en tiempo como en documentación, de estudio sobre el “tempo” histórico, el de la República romana, también el de la cultura talayótica. Asimismo, la documentación sobre el terreno, patear la isla, ha sido intenso. Después de la primera incursión en la isla, hubo otra, un año después con parecida profundidad y, esta vez, con el objetivo en la mente de escribir la página histórica de la conquista de la isla. En Menorca he estado, en poco tiempo, cuatro o cinco períodos largos.</p>
<p><strong>Lo de incorporar personajes históricos, de peso, es “un plus”, pero no te arredras… ¿por qué escoges a Quinto Cecilio Metelo, a su familia, a su hijo como narrador y a Aunia, entre otros…?</strong><br />
La incorporación de Quinto padre como protagonista era imprescindible si lo que quería era escribir sobre el desembarco de las legiones romanas en Sanitja. Mi necesidad de escribir esa historia con sentimientos, con “alma”, de transcribir algo más, mucho más que unas simples escaramuzas, victorias, derrotas militares, imponía el hecho de plantear más protagonistas, el amor representado por Aunia. Los otros dos actores, Quinto hijo y Tarbanto venían impelidos por el objetivo, tan esencial como el histórico, de dotar de sentimientos a la novela.</p>
<p><strong>Esto te ha llevado a muchas horas entre libros de historia, entre archivos, documentación… ¿cómo ha sido?</strong><br />
No soy historiador. Tampoco estoy a la altura ¡ni por asomo! de personas que “bordan” la novela histórica, los actuales Posteguillo, Corral, Lasala, Carbonell y muchos otros, o nuestros clásicos como Sender o Galdós. Por lo tanto, ni estoy a esa altura ni lo pretendo, soy un aprendiz en este género. Dicho esto, sí que el tiempo almacenado para documentación, entre libros y pateos por la isla, ha sido grande. Muchas horas, centenares, quizá miles, han sido necesarias para la creación, la construcción de estas, casi, cuatrocientas páginas.</p>
<p><strong>En tus tramas noveladas, me da, que priman más “los intereses” de los personajes—ficticios o no—que el contexto histórico… te va mucho ahondar en “lo humano”, ¿no?</strong><br />
En mis novelas, cuidando mucho los contextos, los detalles, me interesa escudriñar, ahondar, diseccionar los sentimientos de las personas, las reacciones ante las emociones de otras; es el interior del binomio razón-instinto de la persona lo que me interesa, lo que, para mi opinión, importa. Novelas extensas tengo cinco publicadas, otra finalizada y ultimando con el corrector y otra a medio camino en su fase de construcción. En todas ha sido, y es en realidad, el comportamiento humano su verdadero protagonista.</p>
<p><strong>Y el escenario de escenarios son las Islas Baleares, en concreto Menorca, ¿verdad?; ¿la escoges porque la conoces y la puedes sentir, narrar y describir con total libertad y ese apego que hará tu narración como más liviana más fácil de narrar? Y es que los escenarios también son muy, muy importantes, ¿verdad?</strong><br />
En mis novelas, el escenario es vital. Los fondos son frecuentes, me gusta que sean variados. Como he dicho, soy muy puntilloso con los paisajes. Hasta el punto que he ido, de propio, a una calle de Madrid, a una casa de San Juan de Luz o a comer en un restaurante determinado para asegurarme de que tenía persiana y de qué color, de si la casa en Iparralde tenía verja antes de la puerta o el menú, los precios y la condimentación del figón. La inmensa mayoría de los parajes que ponen fondo paisajístico a las novelas los he pateado, los conozco personalmente. Me gusta viajar y eso ayuda.</p>
<p><strong>¿Esta novela histórica te ha exigido más?; ¿ha cambiado tu metodología de trabajo?</strong><br />
En cuanto a documentación y viajes sobre el terreno sí, me ha exigido más que otras. He tenido la suerte de que no me ha preocupado, como en otras, la publicación. Tenía el convencimiento de que publicar un año o tres más tarde no iba a repercutir en su oportunidad. Publicar un libro que habla de lo que ocurrió hace 2.200 años no le afecta si se hace cinco años antes o cinco después. Concretando, no me ha cambiado el método. No tengo rutinas, estoy con cuatro o cinco proyectos a la vez, no sé si esto mejora o empeora el trabajo literario. Cierto es que una de esas creaciones es la que está más en candelero en un momento dado, pero alterno el trabajo literario novelístico o de relatos con la publicación de artículos de opinión, con el activismo cultural y social. Ahora mismo estoy organizando uno en el que se combina despoblación, ocio y Cultura para los próximos 5 – 6 y 7 de noviembre en La Fresneda. Me parece trascendente, necesario, combinar trabajo intelectual creativo con un activismo cultural y social inmerso en la vida real y que trate de mejorar el bienestar de la humanidad.</p>
<p><strong>¿La novela histórica impone al tener que estar como muy ceñido por hechos, personajes y tramas que ya son historia sí o sí y de una manera y no de otra?; ¿cómo te has sentido en la novela histórica en tiempos de Roma?<br />
</strong>Es verdad, impone. Siempre estás, en mi caso, con precaución ante el hecho de falsear la historia. No es preocupante “inventar” en la parte de ficción, eso, casi siempre, mejora la novela, la narración. Pero siempre, por lo menos en mi caso, estás con miedo a que un detalle histórico sea incorrecto, a que una suposición histórica sea controvertida o un apunte en la Historia haya sido dudoso. Eso es lo que más tiempo lleva, lo que más preocupación te supone, la corroboración una y mil veces hasta la certeza. Has de estar muy seguro sobre determinados detalles que son los normales y diarios dentro de la vida doméstica, de la vida normal de las personas de entonces. La historia de Roma siempre me ha gustado, con esta novela la he ahondado un poco más.</p>
<p><strong>¿Cómo ha sido trabajar con Imperium?, una editorial que nació, creciendo, en la pandemia y que mira de tirar adelante tirando mucho de las plumas aragonesas…<br />
</strong>Los escritores como yo, que no somos mediáticos o famosos, hemos de trabajar con editoriales valientes, arriesgadas, emprendedoras, jóvenes. Esa es la cara de la moneda, la cruz, para ellas como para nosotros, es que son pequeñas. Y el tamaño influye en la distribución. Llegas a muchos menos sitios que los célebres, un escritor/a mediática, que frecuenta la televisión, puede llegar a miles de librería, en mi caso, me doy por contento si puedo ser distribuido por media docena de ellas. En el caso de escritores mediáticos y editoriales enormes, las presentaciones, los lugares en los que, de verdad, se venden ejemplares y se trasciende, los organizan por docenas, el escritor solo tiene que presentarse y decir un pequeño discurso; en mi caso, el recorrido de la novela, las presentaciones en distintos lugares, los tengo que organizar por completo y solo con la posibilidad de llegar a otra media docena de lugares con suerte y como mucho. Concretando, hasta la fecha con Imperium la relación es muy fluida y amistosa. Creo que, ambos, nos encontramos contentos con la interacción. Espero que a esta publicación pueda seguir otra con ellos como Editorial.</p>
<p>Muchas gracias, Javier, a ambos, a Cazarabet, por estas conversaciones y la difusión que hacéis, que me estáis haciendo, a la Cultura y a mi novela en particular. Confío en que en uno de los sitios posibles para presentarla sea en Mas de las Matas. Un abrazo.</p>
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		<title>Cazarabet conversa con Carlos Tundidor: Esperaré a que hayas muerto</title>
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		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 30 Mar 2019 13:42:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevista con ...]]></category>
		<category><![CDATA[Esperaré a que hayas muerto]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Una novela sobre la más cruda posguerra del escritor zaragozano Carlos Tundidor, editada por Mira. El escritor acercándose a miembros [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="font-weight: 400;"><a href="https://carlostundidor.es/libro/esperare-a-que-hayas-muerto/" target="_blank" rel="noopener"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignright wp-image-542" src="https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-esperare.jpg" alt="" width="400" height="586" srcset="https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-esperare.jpg 907w, https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-esperare-205x300.jpg 205w, https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-esperare-699x1024.jpg 699w, https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-esperare-768x1125.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a>Una novela sobre la más cruda posguerra del escritor zaragozano Carlos Tundidor, editada por Mira.</p>
<p>El escritor acercándose a miembros de la Brigada Político Social…se acerca a los miedos, obsesiones, sueños rotos, castigos, represiones de un régimen que empezaba a zozobrar ante la agonía del dictador…el mismo que se alzó un tórrido verano del 36 y que haciéndose sitio entre los demás alzados, a codazos, se acercó al poder , se hizo con él e impuso una dictadura dura y represiva, haciéndose valer de brazos como la BPS que afianzó la dictadura, a golpe de miedos, cuarenta largos años…</p>
<p>Lo que nos cuenta la editorial, Mira. La sinopsis:</p>
<p><a href="https://carlostundidor.es/libro/esperare-a-que-hayas-muerto/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="16" title="Esperaré a que hayas muerto" target="_blank" rel="noopener">Esperaré a que hayas muerto</a> es una novela actual, cruda, sin tapujos, un relato que cabalga de manera descarnada por los últimos cuarenta años de la historia de nuestro país a través de las trayectorias de unos personajes que formaron parte de la BPS, la temida Brigada Político-Social franquista.</p>
<p>La búsqueda por parte del protagonista, héroe de este particular western de venganzas y ajustes de cuentas, de sus torturadores (el siniestro «quinteto de percusión») nos conducirá a distintos escenarios (Madrid, Valencia, Zaragoza, Córcega, Iparralde, París, Zuera…) en los que la víctima y los verdugos se convierten en las piezas de un tablero de ajedrez cuyas figuras parecen obedecer los designios de un fatum que lanzara al aire una moneda con dos caras, la vida y la muerte… Y el amor, también el perdón, como redención y bálsamo para curar las heridas.</p>
<p>Y, como telón de fondo, la transición democrática, la matanza de los abogados de Atocha, el 23-F, los años violentos de ETA y del GAL, la corrupción, la impunidad&#8230; sirven de marco para ir tejiendo la trama con un toque de suspense desde el comienzo de la novela. La narración, con el ritmo vertiginoso de una montaña rusa, nos acerca y aleja a un tiempo de la persecución, verdadero hilo conductor y leitmotiv de Esperaré a que hayas muerto, al último miembro del quinteto, alias el Niño, el ex policía más sangriento del grupo, el núcleo de ese ovillo de Ariadna por cuyas hebras caminaremos, capítulo a capítulo, de la mano de Juan Valdivia hasta llegar a descubrir la identidad de su verdugo.</p>
<p>«—¿Y qué pretendías? ¿Arruinarme la vida?<br />
—Denunciar a todos los que han querido, como tú, falsear y ocultar la historia. Impedir que personajes de tu calaña vuelvan a cometer las fechorías que tú perpetraste si no ponemos los medios para evitarlas. Que nuestros hijos y nietos sepan que existió un submundo de maldad, de terror, un submundo en el que la libertad se mataba a golpes (…). Te dije que no te odiaba. Pero, para que esbirros como tú no existan, nunca deberíamos olvidar los motivos, las causas, la historia, en suma. Y eso es lo que he hecho, recordar la historia. Y te olvidas de una cosa vital: yo puedo perdonarte pero la historia, la justicia, no».</p>
<p>El autor, Carlos Tundidor: arlos Tundidor Diaus (Zaragoza, 1948), ingeniero químico, ejerció profesionalmente como director gerente de una empresa de Ingeniería fundada en 1976. Desde 2010, año en el que Certeza editó su primer libro de relatos, <a href="https://carlostundidor.es/libro/susurros-al-viento/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="26" title="Susurros al viento" target="_blank" rel="noopener">Susurros al viento</a>, ha publicado, en este mismo sello, <a href="https://carlostundidor.es/libro/el-pueblo-que-no-sabia-reir/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="14" title="El pueblo que no sabía reír" target="_blank" rel="noopener">El pueblo que no sabía reír</a>; <a href="https://carlostundidor.es/libro/7-dias-de-gloria/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="4" title="7 días de gloria" target="_blank" rel="noopener">7 días de Gloria</a>, novela de corte social ambientada en Madrid; <a href="https://carlostundidor.es/libro/10-historias-bajo-el-felpudo/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="2" title="10 historias bajo el felpudo" target="_blank" rel="noopener">10 historias bajo el felpudo</a>; y <a href="https://carlostundidor.es/libro/banderines-de-enganche/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="6" title="Banderines de enganche" target="_blank" rel="noopener">Banderines de enganche</a>. En Huella Digital, publicó en 2015 <a href="https://carlostundidor.es/libro/cuando-las-bestias-se-disfrazan-de-hombres/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="7" title="Cuando las bestias se disfrazan de hombres" target="_blank" rel="noopener">Cuando las bestias se disfrazan de hombres</a>, un ensayo novelado sobre seis poetas republicanos, y, en 2016, su primer poemario, <a href="https://carlostundidor.es/libro/madruga-con-rabia-el-horizonte/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="20" title="Madruga con rabia el horizonte" target="_blank" rel="noopener">Madruga con rabia el horizonte</a>. También en 2016 publicó su segunda novela, <a href="https://carlostundidor.es/libro/el-viejecito-de-los-zapatos-rojos-y-otros-cuentos-inmorales/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="15" title="El viejecito de los zapatos rojos y otros cuentos inmorales" target="_blank" rel="noopener">El viejecito de los zapatos rojos y otros cuentos inmorales</a> y, ya en 2018, su último libro publicado hasta la fecha, <a href="https://carlostundidor.es/libro/la-salvaje-mirada-del-agua/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="18" title="La salvaje mirada del agua" target="_blank" rel="noopener">La salvaje mirada del agua</a>, una colección de diez textos articulados en torno al agua.</p>
<p>Ha participado en algunas antologías. Entre ellas, Salou en la memoria, Palabras contadas, Un día de fiesta, Plazuelas para el sosiego, Fondeadero de sueños…<br />
Vinculado a distintas asociaciones culturales (Asociación Aragonesa de Escritores, Amigos del Libro, Asociación Cultural Albada&#8230;), es coordinador del premio de relatos Albada-Comuniter-Serret, ya en su séptima edición, cuyo tema para concursar, <a href="https://carlostundidor.es/libro/terra-vacua/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="27" title="Terra Vacua" target="_blank" rel="noopener">Terra Vacua</a>, es el problema de la despoblación del mundo rural.</p>
<p>Cazarabet conversa con Carlos Tundidor:</p>
<p><strong>Carlos, ¿desde dónde surge esta novela; qué necesidad como tuya e interna viene a “llenar”?<br />
</strong>Tenía trece años cuando unos timbrazos anunciaron la visita de dos individuos malencarados, groseros y violentos. Eran dos especímenes de la temida BPS del régimen. Venían a registrar el piso. Lo dejaron “patas arriba” comportándose con extrema violencia hacia mi madre o hacia el crío, en este caso yo, que les salió preguntando los porqués. Mi hermano había “caído” con la acusación de pertenencia al partido comunista. Esa es la primera imagen que tengo de esos individuos que torturaron y mataron con total impunidad para que, al final, ayudados por unas estructuras incólumes, nadie los importunara por sus crímenes en la llamada “Transición”.</p>
<p><strong>Acercarse a la Brigada Político Social, aunque hayan pasado unos años…no debe resultar nada sencillo, verdad, ¿qué nos puedes explicar?</strong><br />
Ahora, el tema está en candelero y espero que las conciencias de los tipos que mataron y torturaron estén inquietas, que les cueste dormir, al menos por la inesperada “fama” de estos meses. La novela la terminé hace casi tres años, y la recogida de documentación es anterior. No fue sencillo compilar la trayectoria de algunos de sus más famosos pistoleros, pero se consiguió, al menos parcialmente. Evidentemente, los nombres son de ficción, pero en muchos de los acontecimientos que se narran, la mano de algunos de estos sicarios llegaba hasta allí, de nuevo a matar y conspirar.</p>
<p><strong>¿Qué te hizo cómo tomar el pulso a esta BPS?</strong><br />
Una de las estructuras que quedó intacta en la Transición ―y después de ella― fue la Brigada Político Social. Otra de las estructuras que se mantuvo intacta fue el T.O.P. (Tribunal de Orden Público), hasta el punto de que algún juez de este Tribunal franquista, con las manos llenas de sangre, ascendió por “méritos” hasta el mismísimo Tribunal Supremo. España fue una dictadura en la que, con la excusa de una amnistía general, fueron prescritos delitos de genocidio. Y estos dos pilares del franquismo, la policía política y los tribunales políticos fueron determinantes en ese inmenso genocidio de cuarenta años, con muchos miles de muertos, torturados y presos. El sentido de justicia más elemental es el que me hizo remover en el asiento y escribir esta novela.</p>
<p><strong>Las víctimas convivían, en esta ciudad, Zaragoza, en crecimiento y recrecimiento, por las sucesivas migraciones del mundo rural que se iba vaciando con los verdugos….me da que formando como una especie de “subconjunto social” o “submundo” en el que debieron de llegar a conocerse todas y todos, ¿verdad?<br />
</strong>Zaragoza, en los años críticos del franquismo (1960-1970) era una ciudad de poco más de 300.000 habitantes. Una ciudad cuyo mundo cultural, tanto el proveniente de la Universidad como el originado por las organizaciones obreras, se concentraba en un espacio relativamente pequeño, alrededor de Independencia y de la Universidad. Es fácil que las personas concienciadas con los problemas de falta de libertades, no demasiadas, a pesar de la clandestinidad obligada se conocieran. También, por las mismas razones, el submundo de los policías políticos se intentaba ocultar, pero no era desconocido. Si hubiera existido la posibilidad de hacer “escraches”, más de uno los habría tenido. El jefe de todos ellos, señor Gilaberte, vivía en plena calle San Miguel.</p>
<p><strong>¿Qué conocías, antes de escribir la novela, de la Brigada Político Social?<br />
</strong>Como te he comentado, en los años sesenta y pocos los conocí en su salsa y de la manera más cruda posible. Pocos años después, militando en el partido comunista, tuve de ellos alguna referencia más. En realidad, el mayor conocimiento de la BPS como estructura viene, no de aquellos años, sino de hace muy poco: de los meses en los que estuve recopilando datos.</p>
<p><strong>Ahora, seguro, que conoces mucho más a esa BPS y para ello el proceso de investigación, lectura, recogida de documentación, contrastación de informaciones y demás debió de ser de lo más trabajoso, pero , a la vez, interesante y estimulante. Por favor, ¿qué nos puedes explicar?…<br />
</strong>Efectivamente, ahora tengo más datos y documentación. La suficiente para estar preparando una conferencia con el título de “La BPS y el TOP después de la Transición”. La policía política, formada para tal cometido desde los inicios de la dictadura, tuvo una trascendencia casi absoluta para su permanencia. Fueron 22.000 policías los que, exclusivamente, se ocuparon de la aniquilación política del disidente. Con este dato, puedes imaginar que los espiados, los informes, los fichados, las detenciones, las torturas, se contabilizaron no por miles, sino por docenas o centenares de miles en algunos casos.</p>
<p><strong>¿Hubo mucho silencio tras el paso de la BPS?; ¿por qué crees que es así?<br />
</strong>Si lo que quieres decir son las razones del silenciamiento de la BPS, creo que obedece a lo siguiente. Algunos de los temas de la Transición se solucionaron a medias. Uno de ellos fue la forma del Estado que no se preguntó a nadie. Otro fue sepultar bajo una pretendida Ley de amnistía, que no respondía a criterios de los Derechos Humanos (los crímenes de genocidio no prescriben), a los cientos de miles de delitos, crímenes, torturas, que se dieron en el franquismo. Por ello, las estructuras de la policía política y el TOP tuvieron todo el tapadillo posible. Se disolvieron las instituciones, pero las personas se mantuvieron, incluso con honores.</p>
<p><strong>¿Cómo actuaba y bajo qué criterios la BPS&#8230;más o menos bajo las mismas premisas que en otras ciudades del Estado Español?<br />
</strong>En todos los lugares, la BPS actuaba bajo los mismos criterios y bajo órdenes directas del Ministerio de Gobernación. Era una policía política con los mismos objetivos, tácticas y medios que las restantes policías políticas de otras dictaduras: la PIDE de Salazar, la SECURITATE de Ceaucescu, la STASI de Alemania del Este, el FBI de la caza de brujas del macartismo, etc. El objetivo era aniquilar, incluso físicamente, a cualquier persona disidente. Las tácticas eran el espionaje, la eliminación de libertades, incluso de las mínimas en cualquier sociedad (léase el secreto de correspondencia o el secreto telefónico), la intimidación… Los medios eran la checa, las torturas, el aislamiento sin defensa, los interrogatorios, las palizas, la muerte muchas de las veces.</p>
<p><strong>Pero en esta novela los personajes tienen mucho a decir….el eje puede que sea la BPS, pero los personajes son lo que le da alma, ¿qué nos puedes comentar?<br />
</strong>Naturalmente. He pretendido denunciar a estos asesinos, sus métodos, la ausencia de cargos, pero también ha querido dotar de “alma” al menos a uno de ellos. Al coprotagonista de la novela. Al torturador que le da pánico confesar de qué iba su trabajo a la hija que no se atreve a preguntar, a ese monstruo en principio que, poco a poco, comprende la magnitud de los crímenes cometidos junto a otros cuatro compañeros: “el quinteto de percusión” como eran llamados. Esa conciencia de los crímenes y su arrepentimiento, da lugar a la existencia de una química especial entre el torturado y el torturador. Y que se atisbe, también, el perdón, que no el olvido.</p>
<p><strong>Pero el escenario, Zaragoza, también tiene su protagonismo…tú te acercas a la capital del Ebro sagaz, pero sutilmente como espiándola…<br />
</strong>Aprovecho que uno de los fondos, uno de los paisajes que retrato en la novela es Zaragoza para que el protagonista se cuele por sus calles, por la Expo del Agua, por sus rincones. En esta novela hay muchos paisajes retratados: Madrid, Valencia, el País Vasco-francés, París, Córcega, Zuera, también la ciudad del Ebro. El trato que doy a estos paisajes es como si tuvieran vida, como si fueran otros tantos protagonistas; el lector lo entiende y se introduce en esos lugares como si fuera uno de los actores.</p>
<p><strong>Este tipo de novelas ¿podrían ser contributivas del movimiento en torno a la Memoria Histórica—en parte vista desde el período de la transición&#8211;, desde la literatura?<br />
</strong>La Memoria Histórica tiene un importante papel que jugar reivindicando cerrar las heridas abiertas por causa de los miles y miles de asesinados en las cunetas sin devolverles su dignidad en unas fosas, a causa de las sentencias condenatorias de unos tribunales franquistas que, todavía, en muchos casos, no se han revocado. Aquí, he querido jugar otro papel. He querido plantear la Transición, los últimos 40 años de nuestra democracia, vistos bajo la óptica de unos asesinos sueltos. Y de lo que esos asesinos podían cometer al amparo de otras instituciones. He querido dotar a la novela de un ritmo casi cinematográfico y de un ambiente de thriller: la búsqueda de unos asesinos, pero también el fresco de las cuatro últimas décadas con nuestras virtudes y con nuestras miserias. He querido plasmar las deficiencias de una Transición que tenemos que cerrar entre todos, al menos por la mayoría, mejor que entonces para que de aquellos polvos no vengan más los lodos actuales.</p>
<p><strong>Carlos, por favor, explícanos a qué estrategias o a qué metodología de trabajo te has acercado y te has hecho tuyas para, finalmente, escribir este libro? ¿Se cambia de “metodología” según de qué se escriba o qué historia se quería reflejar?; Háblanos, por favor, de esas posibles diferencias, por favor….<br />
</strong>Supongo que sí, que dependiendo del tipo de novela que se escribe cambia la metodología. Esta es una novela que, aunque no tiene la categoría de documento histórico, ―es de ficción― sí que necesita una documentación ingente para poder describir los fondos históricos con un rigor documental. Es verdad que, en algunos momentos, interviene la ficción, la imaginación del escritor, pero en esta novela las precisiones históricas están muy contempladas y llevadas al máximo detalle. Por lo tanto, en “Esperaré a que hayas muerto” el principal componente es el acopio de documentación contrastada. Cuando los protagonistas están con el fondo histórico y paisajístico de la ETA o del GAL, por ejemplo, contrasto multitud de fuentes, de documentos, de libros, para que la visión del fondo sea lo más certera y exacta posible. Luego estará la opinión de cada uno para que una posible respuesta vaya por un lado o por otro, pero el entramado histórico no se ha falseado.</p>
<p><strong>Es una novela, pero flanqueada por hechos históricos…el escritor aquí ejerce la creación como encorsetado por unos hechos que son o no son… ¿cómo te sientes partiendo de este papel?<br />
</strong>Desde el primer momento quise hacer una novela, no un documento histórico ni un ensayo. Quise dotarla de acción, de suspense, de un ritmo trepidante que la hiciera ágil, entretenida, que el lector/a la siga, ávidamente, hasta el final. Creo que eso se ha conseguido. Es una novela que se lee hasta la última página con la sensación de querer llegar, de querer más. Novela que, no solo entretiene, sino que también informa sin deformar en absoluto. Sabiendo eso desde el principio, creo que me metí de lleno en los personajes y les insuflé esa vida que hace que sean creíbles. En cualquier novela, película, el tema, los personajes, los actos de estos, deben de ser creíbles para que el lector, o espectador, se meta en la piel de los personajes. Pienso que, aquí, en esta novela, se ha conseguido. Por lo tanto, me encuentro muy satisfecho al final de este camino.</p>
<p><strong>¿Qué ha significado para vos trabajar con Mira Editores? ¿Cómo ha sido la experiencia? ¿Qué ha significado para ti como escritor y como persona…?<br />
</strong>Trabajar con Mira ha sido, en primer lugar, un placer. Me he sentido acompañado, arropado por Berta, por el filólogo que ha querido completar un trabajo digno, por la actitud de Joaquín Casanova. Muchas veces no es suficiente que la novela sea inteligente, interesante, imaginativa, ha de tener estilo, ha de embarcarse en las normas de la creación literaria. Y en eso he de confesar que he aprendido mucho, mucho y bien. Y la mayor parte de eso, por no decir todo, lo tengo que agradecer a todo el equipo de Mira Ediciones y, vuelvo a repetir, fundamentalmente a Berta. Creo que este libro es el número once o doce de mis publicados, pero ha sido este el que me ha enseñado más, cosas necesarias para el proceso de escritor. Como persona, trabajar con Mira me ha supuesto mirar el horizonte con más humildad, comprendiendo que estoy aprendiendo el oficio, día a día.</p>
<p><strong>Amigo Carlos, sabemos que andas siempre entre letras, libros, creaciones, ¿nos puedes dar alguna pista sobre lo que andas haciendo en estos momentos?<br />
</strong>Tengo tres o cuatro libros totalmente terminados a falta de corrección y de encontrar editor: una novela histórica, un libro de relatos, otro de artículos, una antología de novelas cortas y otra de teatro breve. De todas las formas, me he planteado aprovechar este año para tratar de promocionar este libro lo máximo que pueda. Es muy duro, durísimo, tratar de impulsar un libro cuando no se dispone de apoyo mediático, pero voy a intentar lo que esté en mi mano. Aparte de esto, a finales de año comenzaré la coordinación de otra nueva edición del Concurso “Terra Vacua” con el tema despoblación y mundo rural. En 2019 hay varios aniversarios que vale la pena ofrecer algo de mi tiempo para hacerles un homenaje y estoy en ello. Sigo promoviendo actos culturales en la Asociación Cultural de la que soy socio fundador, Albada. Participo en un Ateneo Republicano que intenta retomar las funciones didácticas de los Ateneos. Y, en los ratos, libres, sigo escribiendo relatos más o menos cortos. Muchas gracias por las preguntas y por vuestro interés.</p>
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		<title>Cazarabet conversa con Carlos Tundidor: Historias para leer sin prisa</title>
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		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 17 Oct 2018 07:37:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevista con ...]]></category>
		<category><![CDATA[Historias para leer sin prisa]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La editorial zaragozana Comuniter y sus libros de relatos conjuntos. La editorial aragonesa, afincada en Zaragoza nos presenta dos libros [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://carlostundidor.es/cazarabet-conversa-con-carlos-tundidor-historias-para-leer-sin-prisa/">Cazarabet conversa con Carlos Tundidor: Historias para leer sin prisa</a> se publicó primero en <a href="https://carlostundidor.es">Carlos Tundidor Diaus</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignright wp-image-544" src="https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-historias.jpg" alt="" width="400" height="586" srcset="https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-historias.jpg 907w, https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-historias-205x300.jpg 205w, https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-historias-699x1024.jpg 699w, https://carlostundidor.es/wp-content/uploads/2024/12/portada-historias-768x1125.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" />La editorial zaragozana Comuniter y sus libros de relatos conjuntos.</p>
<p>La editorial aragonesa, afincada en Zaragoza nos presenta dos libros de relatos conjuntos muy, muy interesantes…</p>
<p>Interesante en varias vertientes por las historias, muy variadas, que allí se despliegan y por la interacción y lo que aportan, en sí mismas, las plumas.</p>
<p>Comuniter nos acerca, hoy, Enjambre, que son 36 relatos vividos, también sentidos, desde Aragón y <a href="https://carlostundidor.es/libro/historias-para-leer-sin-prisa/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="17" title="Historias para leer sin prisa" target="_blank" rel="noopener">Historias para leer sin prisa</a>.</p>
<p>El primer libro que son historias, en forma de relatos, Enjambre, está coordinado por Alberto Piedrafita y el compendio de relatos que se recogen en Historias para leer sin prisa está coordinado por Carlos Tundidor con los cuales vamos a mantener un Conversa con para con nuestro proyecto de difusión cultural, Cazarabet. Con los dos vamos a mantener una Conversación paralela, así podremos comparar sus pareceres sobre dos libros que tienen sus diferenciaciones—la principal es que Albada –Comuniter es un Concurso de Relatos sobre el que se ha compuesto Historias para leer sin prisa&#8212;, pero que, al fin y al cabo, son libros “de relatos”.</p>
<h2>Entrevista</h2>
<p><strong>Carlos, por favor, amigo coméntanos ¿desde dónde surge Historias para leer sin prisas?, ¿desde qué necesidades o para “dar aire” a una serie de historias planteadas desde el escenario de estas tierras, Aragón?</strong><br />
«Historias&#8230;» es la plasmación de la sexta edición de un concurso de relatos iniciado en Asociación Cultural Albada seis años atrás. En un principio servía para dar respuesta a las ganas literarias de las personas de la Asociación, a partir de la segunda o tercera edición los relatos comenzaron a llegar de más sitios. Uno de los atractivos más interesantes de este concurso es la edición de un libro, desde el segundo certamen, conteniendo todos los relatos llegados. Este libro se distribuía luego mediante el «boca a boca».</p>
<p><strong>¿Cómo ha sido “hacerse” con estos 50 relatos?</strong><br />
En la sexta edición se presentaron casi ochenta relatos llegados de todas España, incluso tres de América Latina. La empresa había crecido puesto que se había integrado en ella Editorial Comuniter reforzando premios y contribuyendo a que la difusión del concurso así como la del libro editado fuera mucho mayor. No cabían todos y se hizo una selección por el jurado de los 50 relatos que, a su juicio, sobresalían. Estos relatos se editaron en orden alfabético de los autores.</p>
<p><strong>¿Cómo os llegaron y bajo qué criterios?</strong><br />
La forma mecánica fue un sesenta por ciento por correo postal y el resto por correo electrónico. El relato venía amparado en unos límites de extensión, seis páginas máximo, y la temática libre.</p>
<p><strong>La selección debe ser de lo más difícil… ¿Qué criterios se siguieron?; Siempre se quedan , seguro, buenos relatos en el tintero….</strong><br />
Al ser tres los jurados y casi ochenta relatos, la selección se hizo uno a uno. Es decir, los tres jurados leyeron todos los relatos. Posteriormente, los tres se reunieron llevando puntuados los relatos y se estableció una lectura global comparativa. De ahí salieron los premiados, los accésit y los diplomas. Los criterios de selección fueron en general la sintaxis, la imaginación en la narración, la corrección con la normativa de las bases, el impacto emocional del relato&#8230; Lo peor fue, efectivamente, cuando se tuvo que dejar veintitantos relatos sin incluir en el libro por efectos del tamaño. Siempre se tiene la sensación de no haber acertado del todo, de dejarse algo sin querer&#8230;</p>
<p><strong>Amigo, no sé si convendrás conmigo que cada vez leo y noto que hay más gente que utiliza el relato corto como expresión escrita, ¿lo ves también así? ¿a qué crees que se debe esto… a que se lee más, a que la gente asiste a talleres de escritura, a que la gente que escribe se retroalimenta y habla más, compartiendo, relatos, maneras de escribir, metodologías….?</strong><br />
La moda del relato corto, incluso el micro relato, es una certeza hoy día. En seis o siete años se ha desarrollado de tal manera que son cientos los autores que expresan su actividad literaria de esta manera. El relato corto aparece a los ojos de los autores como una manera de escribir más sencilla que elaborar una novela, la propaganda hecha a través de cientos de concursos, ciertos ensayos multitudinarios radiofónicos, contribuyen a crear esa legión de autores. Sin embargo, hay cuestiones que no son tan positivas en esta, digamos moda. Hay miles de relatos en cientos de concursos, pero no hay publicaciones y las que hay se leen poco. La mayoría de autores escriben relatos aislados, no un libro de relatos o, al menos, una serie de relatos que tengan conexión, que tengan un hilo conductor. Hay autores que envían un mismo relato a docenas de concursos aprovechando la ayuda de la estadística. Esto no ayuda a crear una literatura de relatos (cuando escribo esto pienso en los relatos de Chejov, los cuentos de la Alhambra de Irving, incluso los de Canterbury, el Decamerón o las mil y una noches), es cierto que hay un boom, pero con grandes carencias.</p>
<p><strong>La gran oferta de concursos literarios, ¿ayuda?</strong><br />
Evidentemente, sí. Pero la mayoría de estos concursos se quedan en eso, unos premios y punto final. Para ayudar de verdad habría que publicar esos relatos, darles difusión, hacer colecciones, plantear temas. etc.</p>
<p><strong>En contra, hay gente que te dice, nos dice, que también con la globalización y liberalización en el mundo editorial y de la autoedición ..Esto produce que lleguen a las librerías relatos (o otros géneros) con poca calidad…-Aunque una cosa, amigo, es la calidad que sí a veces se ve y se palpa en la expresión, en la gramática….(hasta de los propios escritos de uno), pero “que guste o no” es casi parte del ”estilo que se da en ese momento” y que puede o no encajar en un momento determinado y ser muy alabado y más apreciado (o no) en otro. En resumidas cuentas…no es para nada objetivo.</strong><br />
Uno de los riesgos que tiene la amplitud de creación del relato hoy día es que algunos autores creen demasiadas veces que este se ciñe a unas visiones particulares del autor, casi una especie de contribución autobiográfica. Crear, literariamente hablando, relatos es mucho más, significa poner la imaginación al servicio exactamente igual que con una novela, la documentación, la trama&#8230; El hecho de que un relato tenga una extensión de tres, cinco, doce páginas no quiere decir que no deba tener una trama, un argumento, un estilo, hilar el cuento, que no sea una mera descripción de un suceso o un paisaje. Ser autor de relatos es mucho más que hacer unas páginas sobre un suceso que en algún momento de su vida le impactó, significa crear una serie de relatos que tengan continuidad, que tengan un hilo conductor, que se entremezclen de tal manera que la suma de ellos sea un libro de calidad y con contenido.</p>
<p><strong>Amigo, ¿qué perfil tiene el o la relatista hoy por hoy?<br />
</strong>Bajo mi percepción, uno de los perfiles del autor/a continuado de relatos de una manera continuada es hombre/mujer joven, de veinte a cuarenta años, proveniente de un mundo poético y que escriben relatos como una prolongación de su vena literaria. Hay pocos autores que se dediquen a escribir libros de relatos con argumentación y trama.</p>
<p><strong>Me acuerdo que hace bastantes años en las revistas, de papel, de literatura viva con relatistas y plumas que se daban cita, de esta manera, ¿se incentivaba mucho la lectura de este género y la animación por la expresión escrita?<br />
</strong>Podría incentivar, efectivamente, la existencia de revistas que editaran cuentos, historias. En todo caso el verdadero drama de la literatura en estos momentos consiste en la distribución, en la compra de libros por el lector, incluso por el propio escritor/a.</p>
<p><strong>¿Cómo ha sido editar con Comuniter?</strong><br />
Ha sido muy sencillo. La editorial ha dado todo tipo de facilidades, siempre ajustadas a sus medios, para decidir asuntos como la fecha de entrega de premios, las formas, el lugar, la composición del libro, las bases&#8230; Editorial Comuniter, y su gerente Manuel Baile, hasta la fecha son unos auténticos Mecenas de la Cultura que sacrifican ganancias en favor de su difusión.</p>
<p><strong>Estáis ya preparando la próxima edición, ¿qué nos puedes explicar de esta nueva incursión de relatistas en el Concurso Aldaba?</strong><br />
La séptima edición está a punto de acabar incluso. Son muchas las novedades con respecto a la anterior. Para empezar se decidió que el Concurso fuera temático apostando por «mundo rural y despoblación». Se le dotó de nombre y apellido al concurso, se llama «<a href="https://carlostundidor.es/libro/terra-vacua/" data-internallinksmanager029f6b8e52c="27" title="Terra Vacua" target="_blank" rel="noopener">Terra Vacua</a>», se adscribió Librería Serret para su organización, se decidió que la entrega de premios fuera en un pueblo, en este caso Valderrobres, el próximo 25 de agosto, se incrementaron premios gracias a la generosidad de los tres organizadores. Todo ello dio lugar a una recepción de alrededor de ciento cincuenta relatos llegados de 31 provincias y de ocho países de Latinoamérica. En esta ocasión el libro será más grueso, contendrá sesenta relatos seleccionados y, además, fuera de concurso, contendrá una selección de 14 relatos relacionados con el tema y escritos para esta ocasión de autores tan reconocidos como Antón Castro, Juan Antonio Adell, Mariano Gistaín y un etcétera hasta los catorce.</p>
<p><strong>La participación viene de muchos lares, dentro de la geografía del Estado Español, ¿se nota eso? Y ¿cuándo llegan de otros países…se “adivinan cambios”?</strong><br />
Hace mucha ilusión que vengan relatos de muchos sitios diversos, de otros países, lo que ocurre es que luego hay problemas logísticos para que el autor/a acuda a la entrega de premios. En nuestro caso, pensamos que a la VIII edición que será a partir de ahora bianual para poder organizar mejor, editar mejor, difundir mejor, podrían llegar dos o tres centenares de relatos. Lo ideal es que fueran de todos los rincones del país. Cuando se reciben de otros países es cierto que se enriquece el concurso y el libro posterior con los relatos que se adjuntan de fuera. El léxico, las costumbres, las maneras de vivir distintas, enriquecen el conjunto.</p>
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